Los flujos de entrada de inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe han subido un 16% en 2011, impulsados principalmente por una mayor inversión en América del Sur, según indica el informe anual de la UNCTAD sobre la inversión extranjera.
Los flujos de entrada de IED en América de Sur han aumentado un 34%, en tanto que las entradas en América Central y el Caribe, con exclusión de los centros financieros transnacionales, han crecido un 4%. Los flujos de IED recibidos por los centros financieros transnacionales han disminuido un 4%, señala el Informe sobre la inversión en el mundo 20121(WIR12).
El Informe, subtitulado: “Hacia una nueva generación de políticas de inversión”, se ha publicado hoy.
El fuerte crecimiento de la IED en América del Sur se ha debido principalmente a la expansión de los mercados de consumo, unas tasas de crecimiento relativamente altas, y su riqueza en recursos naturales, dice el WIR12. En Centroamérica y el Caribe, con exclusión de los centros financieros transnacionales, la mejora de las perspectivas de Estados Unidos en 2011 -mercado al que estos países están ligados por profundos vínculos económicos- ha compensado el impacto del debilitamiento de la economía mundial sobre la IED, según observa el WIR. La llegada de IED a los centros financieros transnacionales ha seguido siendo importante en 2011, y representa el 31% del total de la región.
Aunque los inversores de los países desarrollados han incrementado sus inversiones en nuevas instalaciones en 2011 (+19%), también han desinvertido más activos que los que han adquirido en el mercado regional de fusiones y adquisiciones (M&A) transfronterizas durante los tres últimos años, en especial en el caso de las empresas transnacionales (ETN) europeas y norteamericanas. Esto se produce simultáneamente a un avance de las ETN de Japón y de los países en desarrollo. Cabe citar como ejemplo la adquisición por Mitsubishi (Japón) de los activos de Anglo American (Reino Unido) en el sector del cobre en Chile, por 5.400 millones de dólares; y la adquisición de la empresa extractora Quadra FNX (Canadá) por un grupo inversor japonés. Otro ejemplo es la compra por dos sociedades chinas (Sinopec y Sinochem) de los activos petrolíferos de Occidental Petroleum (Estados Unidos) y de Statoil (Noruega) en Argentina y Brasil, por importe de 2.400 y 3.100 millones de dólares respectivamente.
El informe sostiene que es probable que esta tendencia se mantenga en 2012, con la retirada anunciada por algunas grandes entidades financieras europeas en reacción a las presiones para que refuercen sus balances. Es probable que vengan a llenar este vacío entidades locales o regionales deseosas de internacionalizar su ámbito de operaciones, apunta el WIR. Banco Santander (España), por ejemplo, ha anunciado la venta de activos en Colombia a la sociedad chilena Corpbanca por valor de 1.200 millones de dólares; e ING (Países Bajos) ha anunciado que venderá sus negocios de seguros y pensiones en buena parte de América Latina al Grupo de Inversiones Suramericana (Colombia) por 3.850 millones de dólares.
Los flujos de salida de IED de América Latina y el Caribe se han vuelto muy volátiles desde la crisis financiera global, observa el informe. En 2011 han bajado un 17%, después de haber subido un 121% en 2010, incremento subsiguiente a su vez al desplome del 44% de 2009. Esta volatilidad se debe a la importancia creciente de flujos que no están necesariamente relacionados con la inversión en actividades productivas en el extranjero, como refleja la elevada cuota de los flujos procedentes de los centros financieros transnacionales en los flujos totales de IED procedente de la región (70% en 2011), así como a la repatriación de préstamos entre empresas de un mismo grupo realizada por inversores brasileños en el extranjero, que en 2011 ha alcanzado un récord de 21 miles de millones de dólares.
El WIR indica que algunos países de la región están reorientando su política hacia un mayor uso de la política industrial, con medidas diseñadas para fomentar las capacidades productivas e impulsar el sector manufacturero. Estas medidas incluyen aranceles más altos, criterios más rigurosos para la obtención de licencias, y una mayor preferencia para la producción local en las compras públicas. Estas políticas pueden inducir IED del tipo “salto de barreras arancelarias” en la región, y parecen haber tenido efecto en los planes de inversión de las empresas. Empresas transnacionales de los sectores del automóvil, la informática, y la maquinaria industrial han anunciado planes de inversión en la región. Estas inversiones proceden de inversores europeos y norteamericanos tradicionales en la región, así como de empresas transnacionales con sede en países en desarrollo y en Japón.
Las perspectivas a corto plazo de la IED con destino a América Latina y el Caribe están moderadas, asegura el WIR. Dada su abundancia de recursos naturales y sus previsiones de crecimiento relativamente alto en tiempos de incertidumbre mundial, es probable que la región siga resultando atractiva para los inversores extranjeros directos, indica el informe. Además, un mayor uso de la política industrial podría inducir IED del tipo “salto de barreras arancelarias”. Ahora bien, la incertidumbre creada a nivel global por la crisis de la deuda europea está afectando a las perspectivas de corto plazo de la región y a la IED, que probablemente en 2012 sólo registre un ligero crecimiento en el mejor de los casos.
Informe - http://unctad.org/en/PublicationsLibrary/wir2012_embargoed_en.pdf
Panorama genéral- http://unctad.org/en/PublicationsLibrary/wir2012overview_en.pdf
Figura 1. Los 5 mayores países receptores y fuente de flujos de IED en América Latina y el Caribe, 2010, 2011
(en miles de millones de dólares)
a) Entradas

b) Salidas

Fuente: UNCTAD, Informe sobre la Inversiones en el Mundo 2012
Nota: Los países están clasificados en función de la magnitud de los flujos de IED de 2011.