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COMUNICADO DE PRENSA
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El informe sugiere que áfrica priorice un modelo en el cual haya un balance entre el fomento del crecimiento económico y el mantenimiento de un equilibrio del medio ambiente

EMBARGO
13 junio 2012 00:00

UNCTAD/PRESS/PR/2012/013
Geneva, , (13 junio 2012)

Un nuevo estudio elaborado por UNCTAD insta a África a optar por una "transformación estructural sostenible"; la industrialización tardía puede ser una oportunidad, pero África necesitará ayuda financiera y tecnológica para que su transformación económica sea eficiente y no destruya el medio ambiente

Ginebra, 13 de junio de 2012 – África, una región que solo recientemente ha iniciado el proceso de establecer economías complejas y modernas, debería procurar hacerlo utilizando los recursos naturales abundantes del continente de manera eficiente y ecológica, buscando elevar los niveles de vida sin dejar de proteger el medio ambiente, según un nuevo informe de la UNCTAD.

El Economic Development in Africa Report 20121 (Informe sobre el desarrollo económico en África 2012), subtitulado Structural Transformation and Sustainable Development in Africa (Transformación estructural y desarrollo sostenible en África), que se ha hecho público hoy, se centra en el dilema de cómo lograr el crecimiento económico que tanto se necesita y, al mismo tiempo, proteger el medio ambiente.

Mientras el resto del mundo se vuelca hacia el continente en busca de recursos que en otras partes son cada vez más escasos, África, con sus abundantes dotaciones, tuvo un consumo interno de materias primas por habitante de 5,3 t en 2008, alrededor de la mitad del promedio mundial, según señala el informe. El 13,4% de la población mundial que vivía en África en 2008 utilizó solo 5,5% de los recursos consumidos en el mundo. Dado que el consumo interno de insumos en el continente crecerá inevitablemente, se requerirán una cuidadosa planificación interna y un aumento del apoyo financiero y de la transferencia de tecnología internacionales para lograr, lo que en el informe se denomina, una "transformación estructural sostenible".

El reto consiste en modernizar las economías del continente —lo cual incluye la expansión de la capacidad industrial— mediante el uso y consumo eficientes de los recursos naturales internos, evitando así los errores cometidos por los países de industrialización temprana de otras regiones. Como se señala en el informe, la experiencia del pasado ha demostrado que la industrialización y la transformación estructural, es decir, la orientación de la producción económica hacia bienes de mayor valor, y más variados y complejos, se produjeron en muchos casos a expensas del medio ambiente y con un uso intensivo de los recursos naturales.

El informe se basa en un amplio análisis del uso de los recursos y la productividad en África. El estudio demuestra que el continente sigue siendo un actor secundario en el escenario mundial en lo que respecta a la extracción total de recursos y el consumo interno de materiales, aun cuando el uso de recursos en África está creciendo con rapidez.

El hecho de que en África todavía no haya comenzado el consumo intensivo de energía y materiales ofrece una oportunidad, según el estudio. Dados los niveles actuales de tecnología y conocimientos especializados, y en vista de que las economías avanzadas del mundo también tienen que hacer la difícil transición a una producción "verde", debería ser posible, y es lo deseable, que los países africanos comiencen el proceso perfilándose directamente a ese objetivo.

En 2008 África representó solo 7,2% del consumo mundial de materiales, en comparación con 6,8% en 1980. Sin embargo, el uso interno de materiales creció 92% entre 1980 y 2008. El consumo de energía se mantuvo bajo, aumentando solo 16,3% en el mismo período. Dado que África —que ha tardado en sumarse a la industrialización debido a diversas limitaciones internas y externas— todavía no ha logrado utilizar sus abundantes recursos naturales y aprovechar sus fuentes de energía para construir economías industrializadas y modernas, debería ahora emprender el proceso aplicando los mejores conocimientos, estrategias y tecnologías posibles.

El informe sugiere que África priorice un modelo en el cual haya un balance entre el fomento del crecimiento económico y el mantenimiento de un equilibrio del medio ambiente, a diferencia al modelo que adoptaron los países ahora industrializados. Es decir, el continente debería en cambio tomar una senda diferente, que concilie el crecimiento económico con la sostenibilidad ambiental.

Lograr una transformación estructural sostenible en África no será fácil, y no existe un modo de hacerlo que sea válido para todos. Cada país africano tendrá que diseñar estrategias y políticas que respondan a sus propias prioridades sectoriales y en materia de recursos, y a sus propios retos ambientales, condiciones iniciales y capacidades internas. En particular, la atención debería centrarse en el uso eficiente y sostenible de los recursos en los sectores de la energía, industria y agricultura. Entre los países que ya han emprendido claramente esa trayectoria figuran Kenya, Mauricio y Sudáfrica (en África) y China (entre los países en desarrollo más grandes).

El informe exhorta a los gobiernos africanos a que sustituyan las fuentes de energía tradicionales por otras más modernas y menos contaminantes, optando en mayor medida por impulsar sus economías con fuentes de energía renovable, como la eólica, la solar y la hidroeléctrica, siempre que sea económica y ambientalmente viable. El informe señala igualmente que el mayor uso de la agricultura orgánica ha demostrado ser una forma ecológicamente sostenible de incrementar las cosechas, conseguir mejores precios para los agricultores y mantener a la población rural ocupada en la agricultura, en lugar de engrosar las filas de las enormes migraciones hacia las ciudades de África.

Para poder transformar sus economías de manera sostenible, África deberá reforzar su capacidad de obtener y utilizar las tecnologías ecológicamente racionales que ya existen, adaptándolas a las condiciones locales, señala el informe. La innovación tecnológica indígena será decisiva, ya que sus ideas y adaptaciones son las que mejor funcionan en las condiciones locales.

En general, el proceso requerirá un apoyo importante de la comunidad internacional, según el informe. Los países desarrollados tendrán que aumentar la asistencia financiera prestada a África, especialmente a los sectores productivos como el de la energía. También será importante incrementar la transferencia de tecnología de los países desarrollados y emergentes a África, acrecentar la cooperación Sur-Sur en el uso y la adaptación de tecnología "verde" e introducir más flexibilidad en el diseño del régimen mundial de los derechos de propiedad intelectual. Además, los gobiernos africanos necesitarán un mayor "espacio de políticas" para poder utilizar los fondos y la tecnología que reciban de manera más eficiente en sus circunstancias concretas. El informe aboga por que se aumente la coherencia entre las políticas comerciales, ambientales y de inversión a nivel internacional, a fin de impulsar, y no obstaculizar, esta transformación estructural sostenible.

Enlaces rápidos:Economic Development in Africa Report 2012


End Notes
El Economic Development in Africa Report 2012 (Informe sobre el desarrollo económico en África 2012) (Nº de venta E.12.II.D.10, ISBN 978-92-1-112853-6) puede obtenerse en las oficinas de venta de las Naciones Unidas cuyas direcciones se indican a continuación o de los agentes de venta de las Naciones Unidas en muchos países. Su precio es de 28 dólares de los Estados Unidos (descuento del 50% para residentes en países en desarrollo y del 75% para residentes en países menos adelantados). Los pedidos o consultas de residentes en Europa, África y Asia Occidental deben enviarse a la Sección de Ventas/Publicaciones de las Naciones Unidas, Palais des Nations, CH-1211 Genève 10, Suiza, fax: +41 22 917 0027, correo electrónico: unpubli@un.org; y los de residentes en América y Asia Oriental, a Publicaciones de las Naciones Unidas, Two UN Plaza, DC2-853, New York, NY 10017, Estados Unidos, tel.: +1 212 963 8302 o +1 800 253 9646, fax: +1 212 963 3489, correo electrónico: publications@un.org. Internet: http://www.un.org/publications. En Internet está disponible una versión pdf gratuita.


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