COMUNICADO DE PRENSA
Para el uso de los medios de información - No es un documento oficial
Un informe indica que la gobernanza mundial debe adecuarse a la globalización
El informe Development and Globalization señala que los países menos ricos se pueden beneficiar del comercio internacional, pero también sufren los efectos de las crisis

UNCTAD/PRESS/PR/Doha/2012/015
Doha, Qatar, (20 abril 2012)

En el nuevo informe de la UNCTAD Development and Globalization: Facts and Figures (DGFF) 2012, publicado esta tarde en el día de apertura de la XIII conferencia cuatrienal de la UNCTAD, se señala que la economía mundial ha avanzado mucho más rápido que la gobernanza económica mundial y que hacen falta reformas institucionales y reguladoras para acortar distancias.

Según el informe, la tensión creada entre la rapidez del avance de los vínculos económicos y la limitación de la gobernanza económica, junto a una fe injustificada en la autorregulación de los mercados, creó un entorno mundial peligroso que acabó desencadenando los catastróficos acontecimientos de 2008 y 2009. Si bien el epicentro del colapso financiero estuvo en el mundo desarrollado, los países en desarrollo, que están cada vez más integrados en la economía mundial, se vieron golpeados como testigos inocentes. En el informe se indica que las naciones en desarrollo se benefician en distinta medida de su participación en los mercados internacionales, pero casi siempre sufren cuando las corrientes económicas mundiales, sobre las que no tienen ningún control, se vuelven negativas.

La XIII UNCTAD versa sobre la "globalización centrada en el desarrollo" y se prevé que la cuestión sumamente controvertida de si es necesario someter a los mercados internacionales a un control o una regulación más estrictos se debata repetidamente en las reuniones de la semana, que concluyen el 26 de abril. El principal mensaje del DGFF es que la reforma de la gobernanza mundial debe adecuarse a la globalización para evitar el riesgo de que se produzca un rechazo. La globalización se encuentra en una encrucijada: para seguir avanzando, y con mayor seguridad, el proceso debe ser controlado y gestionado con mayor prudencia.

El informe contiene un análisis exhaustivo llevado a cabo por la secretaría de la UNCTAD sobre la situación de la globalización y recomienda, entre otras cosas, que se ajusten los salarios reales a la productividad y que, para que la recuperación sea sostenible, se amplíen las transferencias de fondos públicos a las familias de renta baja, tanto para mejorar su nivel de vida como para estimular el crecimiento económico nacional, ya que ese dinero se suele gastar rápidamente a nivel local.

El informe también contiene numerosos gráficos, tablas y estadísticas de fácil consulta.

Según el DGFF, los efectos de la crisis en el mundo en desarrollo se vieron agravados por el aumento de la participación de los países en desarrollo en la economía mundial. Cuando se manifestaron los efectos de la recesión mundial en 2009, el crecimiento del producto interno bruto (PIB) real de las economías en desarrollo y en transición cayó hasta el 1,6%, muy por debajo de la tasa de crecimiento media anual del 5,4% que habían registrado entre 2003 y 2007. Si bien esa tasa seguía siendo superior a la de muchos países industrializados, las naciones en desarrollo deben crecer más rápido para aumentar su bajo nivel de vida y adaptarse al aumento de la población, indica el informe.

Según el informe, una de las señales de alarma de la situación actual son las cifras que muestran que no ha cambiado el cuadro de países superavitarios y deficitarios anterior a la crisis, cuyos desequilibrios contribuyeron a desencadenarla. En dólares corrientes, esos desequilibrios en cuenta corriente alcanzaron su nivel máximo en 2007-2008, disminuyeron en 2009 -cuando el volumen y el valor del comercio mundial se redujeron drásticamente- pero volvieron a aumentar en 2010-2011. En el informe se señala como causa importante la caída y repunte de los precios de los productos básicos, especialmente el petróleo. Los excedentes y déficits de la balanza por cuenta corriente han disminuido respecto de los niveles máximos que alcanzaron antes de la crisis, pero la pauta no ha cambiado (el gráfico 1).

Según el DGFF, otras tendencias continuas que tienen importantes efectos en los países pobres, pero sobre las cuales apenas tienen control, son la inestabilidad de los tipos de cambio y la volatilidad de los precios de los productos básicos. Señala el informe que el mundo necesita un orden monetario internacional que permita tanto una estabilidad razonable de los tipos de cambio como presiones simétricas de ajuste sobre los países acreedores y deudores por igual. Indica que el tipo de cambio efectivo real del Brasil aumentó fuertemente hasta mediados de 2008 y disminuyó en el punto álgido de la crisis, solo para volver a subir hasta alcanzar nuevos niveles máximos a mediados de 2011, cuando comenzó a descender otra vez. Se ha observado una evolución similar en los tipos de cambio de otros países en desarrollo, algunos de los cuales han acumulado en ese tiempo un considerable déficit por cuenta corriente, lo que podría anunciar nuevas inestabilidades. Según el informe, la propuesta de la UNCTAD de un acuerdo multilateral centrado en la regla del tipo de cambio real constante abordaría directamente las causas sistémicas de esos desequilibrios mundiales.

En el informe se indica que los precios de los productos básicos -materias primas y productos agrícolas básicos que son la principal exportación de los países más pobres del mundo- han sido perjudicialmente volátiles. Esas importantes fluctuaciones de precios pueden repercutir negativamente en los países importadores y exportadores de productos básicos y afectar a la resiliencia de las familias y los productores de productos básicos (el gráfico 2).

Una tendencia reciente que también puede perjudicar a las naciones pobres, según el informe, es el regreso de los países desarrollados a políticas fiscales contractivas por temor a una acumulación excesiva de deuda pública. Esos temores son injustificados y en realidad hace falta una mayor expansión fiscal y monetaria para evitar que continúe la desaceleración económica mundial. Para la estabilidad de la economía mundial es esencial volver a regular el sector financiero, pero aún no se ha hecho.

El formato interactivo de la publicación es un buen ejemplo de la evolución de las estadísticas de la UNCTAD hacia una sofisticación tecnológica y una facilidad de uso actualizadas. Los últimos datos presentados en el DGFF vienen acompañados de una completa guía para facilitar la interpretación de las estadísticas y garantizar así su correcta utilización. El informe pretende ser un instrumento accesible y útil para no especialistas, así como para economistas y estadísticos internacionales.

PRUXIII12015_chart_en.JPG

 

_____________________________________________________________
La publicación puede consultarse en:  http://dgff.unctad.org/
La base de datos estadísticos de la UNCTAD puede consultarse en: http://unctadstat.unctad.org/

 


Para obtener más información, póngase en contacto con:

Unidad de Comunicaciones e Información de la UNCTAD
En Doha, T: +974 7795 3748/7792/8023
T: +41 79 502 43 11
E:
unctadpress@unctad.org
Web:
http://unctad.org/press

En Ginebra, T: +41 22 917 5828
T: +41 79 502 43 11
E:
unctadpress@unctad.org
Web:
http://unctad.org/press

 



Loading..

Please wait....

Charlie Hebdo