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COMUNICADO DE PRENSA
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LA UNCTAD DA LA ALERTA SOBRE LA GLOBALIZACION

TAD/INF/PR/9712
25 August 1997

La historia económica mundial desde los primeros años del decenio de 1980 ha sido principalmente la de una creciente integración gracias al libre juego de las fuerzas del mercado. Pero existe otra historia, una historia que desde 1990 atrae cada vez más la atención....las desigualdades sociales y económicas entre los países y dentro de ellos van en aumento, dice la UNCTAD en su Informe sobre el Comercio y el Desarrollo 1997 (216 páginas)(1).

Esto hace que se cierna una grave amenaza, la de un rechazo político de la globalización que probablemente se produciría tanto en el Norte como en el Sur. Tal rechazo podría menoscabar las beneficiosas reformas introducidas en los países desarrollados y en desarrollo durante la última década. Y puede provocar un quebranto de algunos de los logros más duraderos de la integración económica. Los decenios de 1920 y 1930 brindan un acerbo y perturbador recordatorio de cuán rápidamente la fe en los mercados y en la apertura económica puede verse desbordada por los acontecimientos políticos.

Cada vez hay más evidencia de que el crecimiento lento y unas desigualdades en aumento se están convirtiendo en rasgos permanentes de la economía mundial. Esta conclusión de la UNCTAD, documentada en su Informe, es un llamado de atención a las autoridades económicas de todo el mundo. La UNCTAD, sin embargo, también aduce que es posible diseñar medidas de integración en la economía mundial que concilien un crecimiento rápido con el logro de objetivos en materia de distribución.

Luces amarillas de atención en los semáforos de todo el mundo

El Informe sobre el Comercio y el Desarrollo de 1997 (TDR 1997) documenta de manera detallada siete rasgos preocupantes de la economía contemporánea mundial:

  • Aunque algunos países constituyen notables excepciones, la economía del mundo en general sigue creciendo demasiado despacio, ya sea para generar empleo suficiente con salarios adecuados o bien para aliviar la pobreza (véase TAD/INF/PR/9713);
  • Las diferencias entre países desarrollados y en desarrollo, así como dentro de estos últimos, van en continuo aumento. En 1965, el PIB medio del 20% más rico de la población mundial era 30 veces el del 20% más pobre; 25 años después, en 1990, esa diferencia se había duplicado y era de 60 veces;
  • Los ricos han prosperado por doquier...y no sólo en comparación con los sectores más pobres de la sociedad; el "vaciado" de la clase media se ha convertido en un rasgo prominente de la distribución del ingreso en muchos países en desarrollo y desarrollados;
  • Las finanzas han ido ganando terreno a la industria y los rentistas a los inversores. En algunos países en desarrollo, el pago de los intereses de la deuda ha llegado a suponer el 15% del PIB; negociar con los activos existentes resulta así a menudo mucho más lucrativo que crear riqueza con inversión nueva;
  • La parte del ingreso que se dedica a remunerar el capital ha aumentado más que la que remunera el trabajo. La proporción de los beneficios se ha incrementado en los países tanto desarrollados como en desarrollo. En cuatro de cada cinco países en desarrollo, la parte que corresponde a sueldos y salarios en el valor de las manufacturas es bastante inferior a la del comienzo de los años ochenta;
  • La inseguridad en materia de empleo e ingreso se está extendiendo. Como los pagos cada vez mayores por concepto de intereses han menoscabado los ingresos de las empresas, la reestructuración de los negocios, la contracción de las plantillas y la disminución de los salarios se han hecho patentes en muchos países del Norte y también en algunos del Sur;
  • Las crecientes diferencias entre los salarios de la mano de obra calificada y sin calificar se están convirtiendo en un problema general. Arraigada ya como tendencia en muchos países desarrollados, la disminución en términos absolutos de los salarios reales de los trabajadores no calificados - del 20 al 30% en algunos casos - se ha vuelto moneda común en los países en desarrollo desde los primeros años de la década de 1980.

La UNCTAD advierte que no debe haber dudas de que el costo de la desintegración económica internacional, en caso de producirse, recaería - como durante la Gran Depresión - en quienes menos pueden permitírselo.

Conseguir que los países se integren en la economía mundial...

Contrariamente a muchas de las ideas económicas vigentes, la UNCTAD dice que la mayor competencia mundial no se traduce de forma automática en un crecimiento y un desarrollo más rápidos. Ni tampoco el crecimiento y el desarrollo reducen automáticamente la desigualdad. No hay ninguna ley económica que establezca que las economías en desarrollo, sólo con abrirse, aproximarán sin más sus niveles de ingreso a los de los países desarrollados.

En lugar del planteamiento del "big bang" tan aceptado en los últimos años en muchas partes del mundo, la UNCTAD aconseja una liberalización cuidadosamente programada con miras a la integración en la economía mundial, ajustando el proceso a la fortaleza económica del país de que se trate y a la de sus instituciones. Sostiene igualmente que la política económica encaminada a lograr esa integración puede también aunar un rápido crecimiento y una mejor distribución.

... y que los beneficios fomenten el desarrollo

La noción muy extendida de que, enfrentadas con las fuerzas de la globalización, las autoridades económicas de los países en desarrollo pueden haber visto reducirse su margen de actuación en pro del crecimiento, no es aceptada por la UNCTAD. Según el Informe 1997, esa actuación sigue siendo tan importante como siempre, ya que "el desarrollo económico y la distribución del ingreso dependerán de cómo se aprovechen los beneficios".

En este sentido, el Informe 1997 amplía las actuales reflexiones de la UNCTAD sobre Asia oriental en nuevas direcciones. En casi todos los países de esa región, señala el Informe, la política económica de incentivos a la empresa privada para que retenga los beneficios y los invierta en más equipo, más capacidad y más puestos de trabajo ha sido fundamental para establecer un fuerte nexo entre beneficios e inversión. Cerrar vías improductivas de acumulación de riqueza y desalentar el consumo suntuario también ha resultado esencial.

La experiencia muestra que la política económica destinada a emplear los beneficios para acelerar el crecimiento también puede servir para mejorar la distribución. Es importante, sin embargo, que el afán por subsanar las desigualdades que surgen se materialice desde los primeros pasos de las estrategias de desarrollo, tal como se hizo con éxito en algunos de los nuevos países industrializados de Asia oriental, aunque no en todos.

Beneficios, inversión y desigualdad del ingreso

"Si se quiere que las especulaciones sobre si convergen o no el ingreso y el nivel de vida dejen paso a unas actuaciones realistas, será menester conocer bien lo que impulsa el crecimiento económico en una economía de mercado. Ese impulso ha de proceder de los beneficios".

Con esta idea como punto de partida, la UNCTAD hace un análisis cabal de los vínculos entre beneficios, nivel de ingresos e inversión en un mundo como el de hoy con una economía cada vez más internacional.

Traducir los mayores beneficios en una mejora general del nivel de vida requiere que los empresarios den muestras de energía creadora. Pero el ánimo emprendedor de la clase empresarial no se plasma necesariamente en la creación de nuevos activos productivos. Muchas veces se concreta en la compraventa de activos en los mercados secundarios buscando cuantiosas ganancias especulativas.

Algunos de los factores que contribuyen a una mayor desigualdad en un mundo globalizado dificultan de igual modo la inversión y el crecimiento. La rápida liberalización ha desvinculado los aspectos financieros respecto al comercio y a la inversión. La creciente concentración de la riqueza en manos de unos pocos va acompañada de un estancamiento de la inversión, un mayor desempleo y unos menores salarios.

Cómo corregir los sesgos en la liberalización del comercio

Unas reformas económicas eficaces en el mundo en desarrollo son sólo uno de los términos de la ecuación que se precisa para acortar las diferencias del ingreso en la economía mundial. Otro de los términos es un entorno global propicio.

"Entre las asimetrías de la globalización figura el hecho de que la liberalización de la economía mundial se ha efectuado de una manera desigual, lo que tiende a perjudicar las perspectivas de crecimiento de los países en desarrollo al desfavorecer aquellas esferas donde gozan de ventajas comparativas".

Enderezar de modo progresivo esos sesgos sigue constituyendo un gran desafío para la comunidad internacional. En futuras negociaciones comerciales será menester reequilibrar su contenido con miras a acelerar la liberalización de sectores que presentan un interés tradicional para los países en desarrollo, así como buscar nuevas esferas de bienes y servicios que brinden mayores oportunidades comerciales.




Apuntes

1. El Informe sobre el Comercio y el Desarrollo 1997 (Nº de venta: E.97.II.D.8) puede obtenerse al precio de 48 dólares de los EE.UU. en la Sección de Ventas/Publicaciones de las Naciones Unidas, Palais des Nations, CH-1211 Ginebra 10, Suiza, F: 41 22 917 0027, E: unpubli@unog.ch, o en Internet: publicaciones de las NU; o en Publicaciones de las Naciones Unidas, Two UN Plaza, Oficina DC2-853, Departamento de Prensa, Nueva York, N.Y. 10017, Estados Unidos de América, T: 1 212 963 83 02 ó 1 800 253 96 46, F: 1 212 963 34 89, E: publications@un.org.





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Jefe de la Sección de Macroeconomía, Yilmaz Akyüz
División de Globalización y Estrategias de Desarrollo, UNCTAD
T: 41 22 907 5841
F: 41 22 907 0274
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