unctad.org | CONFERENCIA DE BRASILIA DEL 7 AL 11 DE MAYO PARA ABORDAR LA IMPERIOSA NECESIDAD DE UNA ESTRATEGIA MUNDIAL DE PRODUCTOS BÁSICOS PARA LUCHAR CONTRA LA POBREZA
COMUNICADO DE PRENSA
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CONFERENCIA DE BRASILIA DEL 7 AL 11 DE MAYO PARA ABORDAR LA IMPERIOSA NECESIDAD DE UNA ESTRATEGIA MUNDIAL DE PRODUCTOS BÁSICOS PARA LUCHAR CONTRA LA POBREZA

UNCTAD/PRESS/PR/2007/007
27 April 2007

Ya es era hora de examinar los productos básicos en serio …otra vez

Global Initiative on Commodities Ginebra, 27 de abril de 2007 - Con el fin de sacar a los productos básicos de una situación de olvido y situarlos al centro de las estrategias de lucha contra la pobreza, se está preparando una "Iniciativa Mundial de Productos Básicos" que reunirá a representantes de gobiernos, ONG y el sector privado, en una conferencia en Brasilia del 7 al 11 de mayo.

La iniciativa está impulsada por el Fondo Común para los Productos Básicos (CFC), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y los Estados de África, el Caribe y el Pacífico (Grupo ACP).

De los 144 países en desarrollo, 86 dependen de los productos básicos para más de la mitad de sus ingresos de exportación. La mitad de los ingresos de exportación totales de 38 países proviene de un único producto básico, mientras que otros 48 países dependen de solamente dos productos básicos.

Con el rápido crecimiento de la demanda de petróleo y otros minerales y productos agrícolas que se ha observado en los últimos años, los países en desarrollo se enfrentan a nuevas oportunidades - y también a nuevos desafíos -. Este fenómeno se debe en gran medida al aumento de las necesidades de las economías en desarrollo más dinámicas - concretamente las de la China, la India y Brasil - que asisten al nacimiento de una nueva distribución geográfica del comercio internacional. Aunque este fenómeno ha ayudado a sacar del estancamiento económico a algunos países de África y otros lugares que dependen de los productos básicos, las ganancias son desiguales y no se traducen automáticamente en una reducción de la pobreza.

El desafío reside tanto en mantener el impulso del crecimiento como en mejorar las condiciones que afrontan los productores de productos básicos, especialmente en la agricultura.

Con el Ministerio brasileño de Agricultura, Ganadería y Alimentación como anfitrión, la Iniciativa Mundial de Productos Básicos analizará e identificará las medidas y pasos a tomar a nivel nacional e internacional para ayudar a los países dependientes de los productos básicos a reducir la pobreza y el hambre, reexaminando los problemas a los que se enfrentan los países en desarrollo y utilizando los productos básicos como un instrumento para reducir la pobreza. La conferencia tratará de identificar una estrategia mundial centrada en elevar el perfil de los productos básicos en los principales foros - ya sean en la ONU, regionales o en otros acontecimientos importantes - así como tratar de aumentar al máximo los beneficios para los países dependientes de los productos básicos.

Más de dos mil millones de personas del mundo en desarrollo, es decir, más de la tercera parte de la humanidad, viven de los productos básicos agrícolas. Los volúmenes de comercio internacional de los PMA (Países Menos Adelantados) y otros países en desarrollo dependientes de los productos básicos están creciendo de forma importante. Han subido las exportaciones de pollos (un 97,8% en 2003-05 comparado con 1993-95), cacao (+44,3%), café (+16,9%), té (+54%), arroz (+67,5%), maíz (+25,6%), azúcar (+38,8%), algodón (+48,8%), caucho natural (+45,2%), bananas (+39,7%), verduras frescas y refrigeradas (+69,7%), y flores cortadas (+72,9%).

La enorme demanda de materia prima ha provocado una importante subida de los precios de productos agrícolas básicos como el café, el té, el cacao, el azúcar y el algodón en los supermercados y otros ámbitos.

Lógicamente, los beneficios del aumento de las exportaciones deberían ayudar a los 50 PMA y demás países en desarrollo a salir de la pobreza, pero de alguna forma, estos beneficios suelen acabar en otros lugares. La mayor parte de ellos se acumulan en los niveles más altos del mercado, donde se transforman los alimentos y los textiles con envases atractivos, marcas y publicidad. En muchos casos, ha caído sustancialmente la fracción que se paga a los pequeños agricultores que trabajan con tanto esfuerzo para producir estos productos.

Los agricultores suelen recibir entre un 4 y un 10 por ciento del precio final del producto. Por ejemplo, entre 1980 y 1988, los productores de café Robusta de Cote d´Ivoire recibieron el 17,5% de cada dólar que los consumidores gastaron en su producto, pero sólo el 7,2% entre 1999-2003. Para los cafeteros de Indonesia la caída fue de un 19,2% a un 7%.

Ante esta situación, poco pueden hacer los agricultores de los países en desarrollo. De hecho, tienen que competir con los agricultores de los países industrializados, que reciben cuantiosas subvenciones de sus gobiernos y cuyos mercados nacionales están protegidos por altos muros arancelarios contra los productos básicos importados.

Antes de poder alcanzar un mayor crecimiento económico y la reducción de la pobreza, hay que reducir algunos problemas que son un obstáculo para los países dependientes de los productos básicos. Los problemas del lado de la oferta, como la ausencia de infraestructuras adecuadas, la baja productividad, las economías de escala sin aprovechar y la falta de servicios de apoyo, constituyen una barrera que impide que los agricultores se beneficien del auge actual de los precios de los productos básicos.

Otro factor que limita el efecto sobre la reducción de la pobreza que debería tener la excelente coyuntura del mercado de los productos básicos, es la continua disminución de la financiación agrícola durante los últimos 20 años. Esta situación hace que prácticamente no se aproveche el potencial de estos mercados en los países en desarrollo. El acceso a una financiación eficaz e innovadora es esencial para lograr dicho potencial.

Durante las distintas sesiones de la conferencia se examinará la situación actual y las perspectivas de los productos básicos, se abordarán los problemas del lado de la oferta y de la cadena de valor y se analizarán los métodos de financiación para el desarrollo y la diversificación de los productos básicos.

El punto muerto al que llegó la Ronda de Doha de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio demuestra la importancia de revitalizar el interés en los productos básicos. Los países en desarrollo han reclamado la eliminación de las subvenciones que distorsionan el mercado y la reducción de las estrictas condiciones de acceso a los mercados, que socavan la competitividad de los productores de los países en desarrollo de productos básicos como el algodón, el maíz y el azúcar.

En los años ochenta y noventa, la falta de un análisis y un debate serios sobre los productos básicos llevó al presidente francés, Jacques Chirac, a hablar de una "conspiración del silencio", especialmente en lo relativo a las acciones que debían emprenderse. Esta situación contrastaba de forma importante con la elevada atención que se prestó a los productos básicos en los años sesenta y setenta, tanto en las universidades como en los gobiernos y las organizaciones internacionales. Los productos básicos eran un punto importante en la agenda de desarrollo de aquellos años.

No obstante, durante los últimos años, se han percibido ciertos indicios de un renacimiento del interés en los productos básicos. Por ejemplo, en 2004, la Comisión Europea lanzó un Plan de Acción sobre Productos Básicos que se centraba en la dependencia de los productos básicos de los países del Grupo ACP.

Sin embargo, poner este tema sobre la mesa no es suficiente. Los debates y los cambios de políticas también deben incorporar un mecanismo para reducir la pobreza.

Algunos de los países recientemente industrializados, que se han convertido en los importadores - y exportadores - más dinámicos de productos básicos, necesitan integrarse más plenamente en las estrategias centrales de lucha contra la pobreza y en las iniciativas a nivel nacional y mundial.

Efectivamente, desde el punto de vista del desarrollo humano, especialmente en lo que se refiere a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, queda claro que, para afrontar de manera eficaz la cuestión de la pobreza -principalmente ligada a la producción de subsistencia y la dependencia de los productos básicos- los problemas relacionados con los productos básicos deben ocupar un lugar destacado en la agenda internacional.

Éste es el momento de actuar sobre los productos básicos, aprovechando que nos encontramos en una coyuntura favorable y que estamos llegando a la mitad del plazo de consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que finaliza en 2015. Para esa fecha debería haberse reducido la pobreza a la mitad, de acuerdo con el compromiso adquirido en 2000, en la ONU, por prácticamente todos los gobiernos. Ésta es la razón por la que el acontecimiento de Brasil es tan importante.

Los objetivos de la reunión son claros:

Primero, elevar el perfil, la concienciación y el conocimiento de los problemas de los productos básicos ejerciendo una influencia en la comunidad mundial, incluyendo los gobiernos, las organizaciones internacionales, la sociedad civil, los ciudadanos de a pie y el sector privado. Asistirán a la conferencia representantes de cada uno de estos grupos junto con los de los países exportadores e importadores. Los gobiernos estarán representados por ministros o altos cargos.

Segundo, relanzar la agenda de los productos básicos desde una perspectiva de lucha contra la pobreza y desarrollo, teniendo en cuenta los cambios tecnológicos y los últimos acontecimientos en los mercados de productos básicos, incluyendo los cambios geográficos del comercio internacional.

Tercero, identificar una estrategia mundial para los productos básicos y un enfoque coherente a la capacitación.

Se tratarán todos los problemas comunes a todos los productos básicos (a excepción del petróleo), como la agricultura, las industrias de extracción, la pesca y la explotación forestal.

Durante la conferencia, que durará cinco días, la Empresa de Investigación Agrícola Brasileña (EMBRAPA) organizará acontecimientos paralelos, que incluirán una exposición sobre la experiencia brasileña en el desarrollo del sector de los productos básicos.

Aunque la conferencia no es un foro de toma de decisiones, se espera generar un fuerte impulso que coloque a los productos básicos en su justo lugar, es decir, en la agenda mundial de lucha contra la pobreza y desarrollo.

No cabe duda de que es mucho lo que está en juego. Si los agricultores de los países en desarrollo continúan en una posición desfavorecida y siendo explotados, puede que surja una dinámica diferente. Como algunos de ellos ya han avisado, "si no aceptan nuestras exportaciones, puede que nos exportemos nosotros mismos a sus países".





Para más información, sírvanse dirigirse a:

CFC, Charles Jama (Amsterdam)
T: +31.20.575.49.56
E: charles.jama@common-fund.org
Veronica Cassavia (Brasilia)
T: +55 11 8429 2122
Web: http://www.common-fund.org/

UNCTAD, Muriel Scibilia (Ginebra)
T: +41 22 917 5725
E: muriel.scibilia@unctad.org
Web: www.unctad.org/press

UNDP, Jean Fabre (Ginebra)
T: +41 22 917 8541
E: jean.fabre@undp.org
Joao Paulo Gomes (Brasilia)
T: +55 61 3038 9110
E: joao.paulo.gomes@undp.org.br
Web: http://www.undp.org/

ACP, Viwanou Gnassounou (Bruselas)
T: +32 02 743.06.91
E: viwanou@acp.int
Web: http://www.acp.int/



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