unctad.org | Informe de la UNCTAD – áfrica debe diversificar las fuentes de crecimiento e inversión para crear empleo y reducir la pobreza
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Informe de la UNCTAD – áfrica debe diversificar las fuentes de crecimiento e inversión para crear empleo y reducir la pobreza

EMBARGO
El contenido del presente comunicado de prensa y del informe conexo no podrá ser citado ni resumido por la prensa, radio o televisión o por medios electrónicos antes de las 03 julio 2014, 19:00

UNCTAD/PRESS/PR/2014/028
Ginebra, Suiza, (03 julio 2014)
En la edición de 2014 del informe sobre el desarrollo económico en África de la UNCTAD (Economic Development in Africa Report 2014)1, se afirma que el mero incremento del volumen de la inversión en África no será suficiente para conseguir un crecimiento transformador. Será imprescindible incrementar también la productividad o la calidad de la inversión y velar por que se dirija a los sectores estratégicos y prioritarios de las economías —como la infraestructura, la agricultura y la manufactura.

En el informe, que lleva por subtítulo Catalizar la inversión para lograr un crecimiento transformador en África, se afirma que el continente no puede conseguir una transformación y un crecimiento económico sostenido si no diversifica las fuentes del crecimiento económico, tanto del lado de la demanda como del de la oferta de sus economías.

En el informe se dice que África ha experimentado un crecimiento relativamente alto durante el último decenio, pero la naturaleza y el modelo de ese crecimiento han hecho que no pudiera generar más empleo ni reducir la pobreza porque su principal impulsor ha sido el consumo. En el informe se afirma que una estrategia de crecimiento basada en el consumo debe avanzar en paralelo con un aumento de la inversión, especialmente de una inversión que sirva para aumentar la capacidad de producir bienes comercializables, con el fin de reducir la probabilidad de que se produzcan desequilibrios en la cuenta corriente en el futuro.

Del lado de la demanda, en el informe se recomienda equilibrar las contribuciones relativas del consumo y la inversión en el proceso de crecimiento, puesto que es evidente que una estrategia de crecimiento basada en el consumo no puede mantenerse en el mediano a largo plazo. Ello se debe a que una estrategia de ese tipo a menudo conduce a problemas económicos como la dependencia excesiva de las importaciones que, a su vez, afecta al desarrollo y la supervivencia de las industrias locales, el aumento de la capacidad productiva y la creación de empleo.

En el informe se añade que, con el fin de invertir los desequilibrios en la cuenta corriente asociados con un alto nivel de consumo, a menudo los países tienen que imponer reducciones drásticas de ese consumo que tienen a su vez un importante efecto negativo en el crecimiento.

En el informe se afirma que es necesario potenciar el papel de la inversión en el proceso de crecimiento, especialmente teniendo en cuenta las muy bajas tasas de inversión observadas en África en relación con las necesidades de inversión. Los datos observados recientemente parecen indicar que la inversión en África es un importante estímulo para el crecimiento a largo plazo, y que las correcciones de déficit en la cuenta corriente están asociadas a un crecimiento mayor cuando se deben a un auge en la inversión que provoque un incremento de la capacidad de producción de bienes comerciables, que cuando se deben a un auge del consumo.

Del lado de la oferta, en el informe se recomienda que se diversifiquen también las fuentes de crecimiento, para lo que se requiere el paso de actividades de baja productividad a otras de mayor productividad, tanto dentro de cada sector como entre sectores diferentes.

En el informe se muestra que el reciente crecimiento de África adolece de problemas estructurales desde una perspectiva sectorial o de la oferta, con muchos países que aún no han pasado por el proceso normal de transformación estructural caracterizado por el paso de actividades de baja productividad a otras de mayor productividad y una reducción de la participación de la agricultura en la producción y en el empleo, así como un aumento de la participación de las manufacturas y los servicios modernos.

De los datos disponibles se desprende que la participación de las actividades manufactureras en el valor añadido total se redujo en los últimos dos decenios, mostrando en promedio un descenso de entre el 14% en el período 1990-1999 y el 11% en el período 2000-2011.

Además, el sector de los servicios es el que actualmente domina en las economías africanas. Su participación en el valor añadido total en el período 2000-2011 fue de cerca del 47%, en comparación con el 37% de la industria y el 16% de la agricultura. En lo que se refiere a la dinámica, el promedio de la tasa de crecimiento del sector de los servicios en el mismo período fue del 5,2%, en tanto que el de la agricultura fue del 5,1% y el de la industria del 3,5% (véase el gráfico).

En el informe se afirma que el modelo de cambio estructural en África tiene un carácter algo sorprendente, teniendo en cuenta que el continente sigue estando en una etapa inicial de desarrollo. No es habitual que el sector de los servicios desempeñe un papel dominante en una economía que se encuentra en las primeras fases del desarrollo.

El dominio del sector de los servicios debe ser motivo de preocupación, según se afirma en el informe, porque está impulsado principalmente por actividades de baja productividad como los servicios no comercializables y no estructurados. Todo ello sugiere que el crecimiento experimentado recientemente por África es frágil y que es poco probable que pueda mantenerse en el mediano y largo plazo.

Mientras que en los marcos, las visiones o los planes de desarrollo de la mayoría de los países africanos se señala como estratégicos a los sectores de la infraestructura, la agricultura y la manufactura o se les asigna prioridad, los bancos comerciales y las instituciones financieras se muestran en general renuentes a financiar proyectos en esos sectores, y prefieren dirigir sus préstamos a sectores no productivos. De hecho, uno de los retos con que se enfrentan los gobiernos africanos es cómo fomentar la inversión en los sectores estratégicos o prioritarios y cómo reorientar hacia ellos los recursos financieros.

En el informe se dice que para lograr ese objetivo la política industrial ha de desempeñar un papel protagonista y se sugiere que los bancos centrales pueden promover la concesión de préstamos a los sectores estratégicos mediante la adopción de políticas de financiación que los favorezcan.

Una forma de reorientar la inversión hacia los sectores estratégicos, especialmente en el caso de las pequeñas y medianas empresas, es alentar a las instituciones financieras a que acepten como garantía la corriente de remesas en el caso de las pequeñas y medianas empresas que busquen financiación para realizar inversiones productivas.

El establecimiento de programas de garantía parcial de los créditos también puede contribuir a incrementar la corriente de fondos dirigida a grupos como el de las pequeñas y medianas empresas y a los sectores estratégicos. Los gobiernos pueden adoptar también medidas de carácter no financiero para fomentar la inversión en los sectores estratégicos, una de las cuales, según se concluye en el informe, podría ser la divulgación de las oportunidades de inversión y la información de mercado de que se disponga en relación con esos sectores.
 
Tasas de crecimiento y participación en el valor añadido total en África de los distintos sectores, 1990-2011
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Fuente: UNCTAD.
 

End Notes
  1. El Informe (Nº de venta: E.14.II.D.2, ISBN: 978-92-1-112874-1) puede obtenerse en la Oficina de Ventas y Comercialización de las Naciones Unidas, cuya dirección se indica a continuación, o en las oficinas de venta de las Naciones Unidas en todo el mundo. Los pedidos o consultas deben enviarse a la Oficina de Ventas y Comercialización de las Naciones Unidas, 300 E 42nd Street, 9th Floor, IN-919J New York, NY 10017, Estados Unidos, tel.: +1 212 963 8302, fax: +1 212 963 3489, correo electrónico: publications@un.org, https://unp.un.org.


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