COMUNICADO DE PRENSA
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Un nuevo informe de las Naciones Unidas destaca la formulación de políticas comerciales con perspectiva de género en la comunidad de África Oriental
Publicación conjunta de la UNCTAD y TradeMark East Africa

EMBARGO
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09 mayo 2018, 11:00 en Ginebra

UNCTAD/PRESS/PR/2018/009
Nairobi, Kenya, (09 mayo 2018)

​Las naciones de África Oriental pueden utilizar sus políticas comerciales para empoderar económicamente a las mujeres de la región, gracias a mejoras en la educación, el empleo y otras esferas clave, según el nuevo informe publicado por las Naciones Unidas y financiados por los Países Bajos a través de TradeMark East Africa.

En el informe titulado East African Community Regional Integration: Trade and Gender Implications (Integración regional de la Comunidad de África Oriental: repercusiones comerciales y de género), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) analiza el efecto de la integración regional de la Comunidad de África Oriental (CAO) en el bienestar de las mujeres en cinco de los seis países que la integran.

Sobre la base de las conclusiones del informe, la UNCTAD también ha publicado un documento de estrategia de promoción titulado Advocating for gender-sensitive trade policymaking in the East African Community (Promover la formulación de políticas comerciales adaptadas a las cuestiones de género en la Comunidad de África Oriental), en el que se formulan recomendaciones concretas para orientar mejor las políticas comerciales en beneficio de las mujeres del bloque.,

Las recomendaciones de la UNCTAD van acompañadas de objetivos específicos e indicadores de seguimiento y se enfocan en ocho aspectos: la educación, el empleo, el acceso a los recursos, la carga de trabajo asistencial y doméstico no remunerado, la toma de decisiones, las políticas de género a nivel nacional y regional y la incorporación de la perspectiva de género en las políticas comerciales.

“Este nuevo análisis es una aportación más de la UNCTAD al debate sobre cómo, aunando esfuerzos, podemos lograr que las políticas comerciales estén mejor sintonizadas con las cuestiones de género y allanar el camino hacia una prosperidad más inclusiva, de la que nadie quedará excluido”, dijo el Secretario General de la UNCTAD, Mukhisa Kituyi.

El Director General de Trademark East Africa, Frank Matsaert, afirmó: “Seguiremos facilitando el empoderamiento de las mujeres brindando apoyo a las soluciones prácticas que permitan superar las dificultades que afrontan las empresarias con una actividad transfronteriza en el África Oriental”.

En el informe se analizan aspectos comerciales y de género de cinco países de la CAO, a saber, Burundi, Kenya, Rwanda, la República Unida de Tanzanía y Uganda, ya que el sexto Estado miembro, Sudán del Sur, apenas acaba de unirse. Asimismo, se analiza el efecto de la integración regional en el bienestar de la mujer centrándose en el empleo femenino. También se subraya la importancia de establecer políticas para hacer frente a las desigualdades de género y garantizar que las mujeres puedan beneficiarse plenamente del comercio internacional.

“La labor analítica en este informe va acompañada de ideas prácticas”, explicó el Sr. Kituyi.

Entre las principales recomendaciones figuran salvar la brecha entre los géneros en la educación secundaria y superior, y crear programas de fomento de competencias que permitan a las mujeres cumplir los requisitos necesarios para trabajar en sectores de mayor valor añadido. En el informe también se propone crear un mecanismo regional de crédito para apoyar a las empresarias de los países de la CAO, ante la insuficiencia y la falta de uniformidad de los mecanismos nacionales existentes.

Cabría incluir capítulos dedicados al tema del género en los acuerdos de libre comercio que suscriba la región en el futuro. Los expertos de la UNCTAD recomiendan crear una plataforma regional para el intercambio de mejores prácticas entre los países miembros de la CAO, así como un mecanismo común de control para supervisar el cumplimiento del proyecto de ley sobre igualdad de género y desarrollo de la CAO, de 2017, un importante instrumento jurídico regional en materia de igualdad de género. 
 
La integración regional y sus diversos efectos en el empleo de la mujer

La CAO cuenta con una población de unos 150 millones de habitantes y fue fundada en 2000 por Kenya, la República Unida de Tanzanía y Uganda, a los que se sumaron Rwanda y Burundi en 2007 y Sudán del Sur en 2016. En el informe de la UNCTAD se examinan las repercusiones de la integración regional y la apertura general del comercio en las modalidades de empleo de las mujeres.

La liberalización de los aranceles en los mercados de exportación de la CAO supuso un aumento de la proporción de mujeres en las empresas manufactureras de Kenya, la República Unida de Tanzanía y Uganda, si bien ello redundó en perjuicio de las trabajadoras de Burundi. Las más beneficiadas fueron las obreras de la producción
—con cometidos sencillos en el ámbito del mantenimiento o en las líneas de montaje—, pero hubo pocas mejoras para las mujeres con trabajos de oficina.

Se ha producido un cambio en la actividad económica que ha supuesto una pérdida de importancia de la agricultura frente a los servicios y, en menor grado, frente a la industria. El cambio en la estructura del empleo, sin embargo, ha sido bastante discreto, especialmente en el caso de las mujeres: el 96% de las mujeres en Burundi, el 76% en Kenya, el 84% en Rwanda, el 71% en la República Unida de Tanzanía y el 77% en Uganda todavía trabajan en la agricultura.

En la CAO, la mayoría de las mujeres trabajan por cuenta propia o son trabajadoras auxiliares familiares, ambas, formas de empleo vulnerable: esta es la situación del 97% de las mujeres en Burundi, el 73% en Kenya, el 84% en Rwanda, el 80% en la República Unida de Tanzanía y el 83% en Uganda. Entre las mujeres también hay una mayor proporción de empleo informal.

“La igualdad de género no es una consecuencia natural del proceso de desarrollo, por lo que es preciso promover políticas de igualdad de género de manera activa”, observó el Sr. Kituyi.

Por ejemplo, las dos principales economías de la región —Kenya y la República Unida de Tanzanía— registraron los mayores niveles de desigualdad de género de los cinco miembros de la CAO examinados, según la edición de 2015 del Índice de Desigualdad de Género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). 
 
Otros factores que frenan a las mujeres en la Comunidad de África Oriental

Las tasas de alfabetización de adultos y matriculación en la enseñanza primaria han aumentado en la región desde la creación de la CAO en el año 2000; la tasa de alfabetización de las mujeres en 2015 se elevó a un 90% con respecto a la de los hombres, por encima del promedio del África Subsahariana de 77%. Sin embargo, el acceso a la educación secundaria y superior sigue siendo limitado, especialmente en el caso de las mujeres.

La introducción de la igualdad de derechos de propiedad no ha reducido lo suficiente la brecha entre los géneros por lo que se refiere a la propiedad de la tierra. Solo el 51% de las mujeres en Burundi, el 35% en Kenya y Uganda, y el 46% en Rwanda son propietarias de tierras.

El acceso al crédito por medio de una entidad financiera sigue siendo limitado. Los préstamos todavía suelen venir de familiares o amigos. En Kenya y Uganda, por ejemplo, alrededor de un 18% de los hombres y tan solo un 14% de las mujeres contrataron un crédito con una institución financiera.

Las mujeres también se hacen cargo de una mayor proporción del trabajo asistencial no remunerado. Ello a su vez reduce el número de horas que pueden dedicar al trabajo remunerado, constriñe su movilidad y limita su acceso a los recursos y a la información de mercado.

“Resulta indispensable crear alianzas para subsanar las deficiencias de información que se ha visto que impiden a las mujeres participar en el comercio”, dijo Lisa Karanja, Directora Superior de Competitividad de las Empresas de TradeMark East Africa.

Y añadió: “Hemos simplificado la información y colaboramos con instituciones públicas y privadas para crear plataformas de tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) que permitan a las mujeres acceder a la información a través de sus teléfonos móviles o en centros de información físicos situados en los pasos de frontera del África Oriental”.

La investigación fue llevada a cabo por el Programa de Comercio, Género y Desarrollo de la UNCTAD. La UNCTAD tiene el firme propósito de utilizar las políticas comerciales y de desarrollo para eliminar las desigualdades en todo el mundo. Afrontar la desigualdad de género y promover el empoderamiento de las mujeres son una parte fundamental de dicha labor.


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