unctad.org | Las políticas monetarias y financieras que favorecen las inversiones son esenciales para el crecimiento sostenido de los países en desarrollo, dice informe
COMUNICADO DE PRENSA
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Las políticas monetarias y financieras que favorecen las inversiones son esenciales para el crecimiento sostenido de los países en desarrollo, dice informe

UNCTAD/PRESS/PR/2008/025
04 September 2008

En el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo se recomienda centrar la atención en los beneficios no distribuidos y la creación de crédito para inversiones en el sistema bancario


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del 4 de septiembre de 2008

Ginebra, 4 de septiembre de 2008 - Los elevados precios de los productos básicos que los países en desarrollo venden desde hace mucho tiempo en los mercados mundiales han sido muy beneficiosos para esos países en los últimos años, pero éstos tienen que seguir concentrándose en la diversificación económica y la industrialización sostenida, se afirma en el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo, 2008(1) . En el texto se destaca la necesidad de incrementar las inversiones para la creación de nueva capacidad de producción en esos países, es decir de la capacidad para fabricar una mayor variedad de productos y productos más complejos, así como la idea de que la financiación de esas inversiones podría provenir cada vez más de fuentes nacionales, siempre que el sistema monetario y el sistema financiero se estructuren con el fin de fomentarlas. El informe, subtitulado "Precios de los productos básicos, flujos de capital y financiación de la inversión", se ha publicado con fecha de hoy.

En el informe se afirma que para aumentar las inversiones que agilizan estos cambios estructurales, los países en desarrollo no tienen que depender del aumento del ahorro interno de los hogares ni de la entrada de capital externo. Lo que debe hacerse es estructurar la política monetaria y el sistema financiero nacionales de tal manera que las empresas privadas tengan acceso a financiación fiable y asequible para inversiones que mejoren la capacidad productiva, la eficiencia y la diversificación.

Con ese criterio, en el informe, conocido como el TDR, se cuestionan las teorías dominantes sobre financiación del desarrollo, según las cuales en los países en desarrollo las inversiones deberían provenir de fondos integrados en su mayor parte por ahorro de los hogares complementado con capital importado ("ahorro externo"). En el informe se sostiene que "los supuestos en que se basan estos modelos no sólo están alejados de la realidad sino que la evidencia empírica ha refutado sus predicciones una y otra vez". Se propone la aplicación de otro enfoque, basado en los estudios de Schumpeter y Keynes, y partiendo de lo ocurrido en Europa occidental con posterioridad a la segunda guerra mundial y de casos recientes de convergencia económica en Asia oriental, en los que las inversiones productivas se han financiado fundamentalmente con beneficios empresariales no distribuidos y la capacidad de creación de crédito del sistema bancario del país.

El autofinanciamiento basado en los beneficios no distribuidos es la fuente interna de inversiones más importante y más fiable, se afirma en el informe. El crédito bancario es la segunda fuente de financiación de las empresas en orden de importancia, sobre todo de nuevas empresas y pequeñas y medianas empresas. El Secretario General de la UNCTAD sostiene en el Panorama General del Informe sobre Comercio y Desarrollo del presente año, que "es muy importante que una parte sustancial de los ingresos de las empresas se reinvierta en capacidad productiva". En el texto se señala que para fomentar la financiación de inversiones con beneficios no distribuidos podría recurrirse a incentivos fiscales como la concesión de trato tributario preferencial a los beneficios reinvertidos o retenidos o amortizaciones fiscales especiales.

En el informe se insiste en la necesidad de complementar el potencial del sistema bancario para crear crédito a partir de la liquidez proporcionada por los bancos centrales con una estructura institucional sólida y nuevos instrumentos de política que permitan mantener la estabilidad de precios. Específicamente, se propone una política de ingresos que impida un alza excesiva de los salarios nominales y una política fiscal flexible. Esta fórmula ha dado muy buenos resultados en las economías de reciente industrialización de Asia oriental, cuyas tasas de interés real han sido mucho menores que en la mayoría de los países de América Latina y África, en los que la política monetaria se ha orientado casi exclusivamente a evitar la inflación. Esto se ha traducido en bajos niveles de inversión y escaso crecimiento.

Lo sucedido en muchos países demuestra que las políticas de altas tasas de interés, que responden al supuesto de que un incremento previo del ahorro de los hogares y de la entrada de capital externo son requisitos imprescindibles para el aumento de la inversión, en realidad son contraproducentes. Las altas tasas de interés reducen los beneficios de las empresas debido a la contracción de la demanda agregada y el aumento de los costos de financiación, y dan lugar a un menor crecimiento de la inversión interna y del ingreso. En el informe se indica que ésa es probablemente la principal razón por la que las reformas financieras realizadas en muchos países en desarrollo y economías en transición en los años ochenta y noventa no se hayan traducido en un aumento de los coeficientes de inversión. En lugar de producir un incremento sostenido de la concesión de préstamos bancarios a las empresas privadas con fines de inversión, las reformas condujeron primordialmente a una gran expansión de los préstamos para consumo y para compra de bienes raíces, fenómenos que en muchos casos provocaron crisis financieras y bancarias.

Los diferenciales entre las tasas de los bancos centrales y las tasas aplicables a los depósitos, por una parte, y las tasas de interés cobradas por los préstamos, por otra, siguen siendo muy altos en la mayoría de los países en desarrollo. Para los bancos comerciales de esos países es más lucrativo y menos riesgoso conceder créditos para el consumo y para vivienda o comprar títulos públicos que otorgar créditos a largo plazo para inversiones o nuevas actividades empresariales. El acceso al crédito bancario también depende en gran medida del tamaño de la empresa, por lo que las empresas nuevas, pequeñas e innovadoras suelen verse enfrentadas a graves limitaciones financieras, aunque estén en condiciones de pagar altas tasas de interés reales.

En el informe se sostiene que "desde la perspectiva de la financiación para el desarrollo, lo que importa no es sólo la rentabilidad macroeconómica de los proyectos de inversión sino también sus beneficios externos que repercuten en la economía en general". Teniendo esto en cuenta, los economistas de la UNCTAD recomiendan que los gobiernos participen más activamente en la canalización de los créditos a sectores y actividades de importancia estratégica, entre otras cosas mediante la provisión directa de créditos por parte de las instituciones financieras públicas o subvenciones de los intereses en el caso de algunos proyectos. El control más estricto de la concesión de créditos para el consumo o con fines especulativos también podría alentar la provisión de préstamos para inversiones. Cuando las altas tasas de interés obedecen a la percepción de un alto riesgo, se podría considerar la posibilidad de que el gobierno otorgue garantías a los préstamos destinados a financiar inversiones promisorias de empresas que, de no contar con éstos, tendrían escaso o nulo acceso a créditos bancarios a largo plazo. La financiación conjunta de algunas inversiones por parte de bancos privados y públicos podría permitir que la asignación de créditos se rigiera tanto por criterios comerciales como de desarrollo; asimismo, ésta permitiría aunar el aporte de los especialistas del sector privado en evaluación de la viabilidad de los proyectos y las consideraciones de carácter estratégico de las instituciones públicas, cuya participación en la financiación de una inversión también reduciría los riesgos para el banco privado involucrado.

Descargar [PDF] : | Informe sobre Comercio y Desarrollo, 2008 [234 pages, 4115 KB] (solo in inglés) | Panorama general [30 pages, 373 KB] |



Apuntes

1. El Informe sobre Comercio y Desarrollo, 2008 (TDR2008), (Nº de venta: E.08.II.D21, ISBN 978-92-1-112752-2) puede solicitarse a las oficinas de venta de las Naciones Unidas cuyas direcciones figuran a continuación o a los distribuidores autorizados de publicaciones de las Naciones Unidas en numerosos países. Precio: 55 dólares de los EE.UU; precio especial en los países en desarrollo, Europa sudoriental y los países de la Comunidad de Estados Independientes: 27,50 dólares de los EE.UU; precio en los países menos adelantados: 13,75 dólares de los EE.UU. Los encargos o las solicitudes de información desde Europa, África y Asia occidental pueden dirigirse al Servicio de publicaciones de las Naciones Unidas/Sección de ventas, Palais des Nations, CH-1211 Ginebra 10 (Suiza), fax: +41 22 917 0027, correo electrónico: unpubli@un.org ; y desde América del Norte, Centroamérica, América del Sur y Asia oriental, al Servicio de publicaciones de las Naciones Unidas, Two UN Plaza, Oficina DC2-853, Nueva York, NY 10017, Estados Unidos, teléfono: +1 212 963 8302 ó +1 800 253 9646, fax: +1 212 963 3489, correo electrónico: publications@un.org . Internet: http://www.un.org/publications .






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