unctad.org | Un informe insta a los países más pobres a adoptar políticas macroeconómicas que fomenten el desarrollo de sus bases productivas
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Un informe insta a los países más pobres a adoptar políticas macroeconómicas que fomenten el desarrollo de sus bases productivas

UNCTAD/PRESS/PR/2009/030
16 July 2009


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Según el Informe sobre los Países Menos Adelantados 2009, las políticas fiscales expansivas y la inversión pública no sólo permiten hacer frente a la crisis sino que también fomentan un crecimiento sostenible

Ginebra, 16 de julio de 2009 - En el Informe sobre los Países Menos Adelantados 2009 (1) de la UNCTAD se recomienda que los gobiernos de los 49 países más pobres del mundo procuren aumentar considerablemente la inversión pública, no sólo para hacer frente a la crisis mundial sino también para estimular un crecimiento económico estable a largo plazo.

En el informe, publicado hoy, se sostiene que, tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, los mitos de la autorregulación de los mercados y del Estado minimalista, han quedado sepultados bajo los escombros de la crisis financiera. Los países conocidos como PMA deberían centrar sus políticas macroeconómicas a largo plazo en el fortalecimiento de las capacidades productivas de su economía y en la construcción de infraestructuras, como carreteras, puentes y redes de suministro de energía eléctrica, que permitan impulsar ese progreso. Se añade también que esos países deberían fomentar su incipiente sector bancario y alentarlo a invertir en actividades productivas antes que en deuda pública o en el sector inmobiliario.

Los gobiernos de los países desarrollados han adoptado medidas de estímulo de gran alcance para paliar la crisis financiera. Al propagarse la crisis por el mundo resulta evidente que muchos países menos ricos no tienen los recursos necesarios para adoptar medidas correctivas de ese tipo, observan los autores del informe. Para la mayoria de los PMA, la recesión mundial viene a agravar la escasez crónica de crédito que desde hace tiempo frena el desarrollo empresarial e impide la diversificación económica.

Un argumento fundamental del Informe sobre los Países Menos Adelantados 2009, que lleva el subtítulo "El Estado y la gobernanza del desarrollo" es que para capear la crisis y encontrar una nueva vía de crecimiento sostenido y reducción de la pobreza, los PMA deberán adoptar políticas macroeconómicas y financieras más expansivas.

Durante los tres últimos decenios las políticas macroeconómicas de los PMA han estado muy influidas por las recomendaciones de instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y de donantes de ayuda bilateral. La política monetaria solía estar centrada en la contención de la inflación y la política fiscal tenía el objetivo de garantizar que el déficit de las cuentas públicas se mantuviera en un nivel moderado. Por lo general, no se consideraba que la inversión pública tuviera que desempeñar un papel importante en la promoción del desarrollo económico.

Con ese criterio se recortó el gasto público sin tener en cuenta las condiciones cíclicas ni las necesidades a largo plazo, pero esta estrategia no logró crear el clima propicio a las inversiones prometido por sus defensores neoliberales. Según el informe, es preciso que los PMA reformulen ahora sus políticas macroeconómicas, centrándolas en el desarrollo de la capacidad productiva, es decir la capacidad de la economía de producir productos más variados y más elaborados. Los gobiernos de los PMA deberían además acelerar el cambio estructural en favor de actividades más productivas.

Para la mayoría de los PMA, ese cambio supone la adopción de políticas fiscales expansivas y políticas monetarias flexibles, así como la gestión de los tipos de cambio y los flujos de capital.

El informe sostiene que la inversión pública es esencial para el desarrollo, pues contribuye directamente a la expansión de la capacidad productiva de la economía. Al invertir en sectores productivos como la agricultura y la infraestructura, así como en la salud y la educación, el Estado contribuye a sentar las bases del crecimiento. Esas inversiones pueden atraer inversiones privadas y elevar la productividad laboral y pueden además desempeñar un papel importante en la gestión de la demanda, pues tienen los mismos efectos anticíclicos que las medidas de estímulo que muchos países aplican ahora para hacer frente a la recesión mundial. Además, la inversión pública permite que se asignen recursos a la lucha contra la pobreza, la generación de empleos, la reducción de las desigualdades y la diversificación de la economía.

Según el informe, para lograr un nivel suficiente de inversión pública, es preciso que los Estados puedan movilizar ingresos fiscales. Los avances de los PMA en los últimos años son insuficientes. En 2000-2006, se observó un ligero aumento de la recaudación de impuestos (que no superaba el 12% del PIB en los PMA africanos), a pesar del fuerte crecimiento económico. Ese pequeño incremento se debió a la introducción generalizada del impuesto sobre el valor agregado (IVA) y a un aumento mínimo de los impuestos directos que compensaba sólo en parte la disminución de los gravámenes al comercio (a causa de su liberalización). Según lo recomendado en el informe, para reforzar su base impositiva, los PMA deberían abstenerse de liberalizar más el comercio, subir el IVA sobre los artículos de lujo, gravar con más impuestos las rentas altas y las empresas y reforzar los impuestos sobre la propiedad.

La asistencia oficial para el desarrollo (AOD), importante fuente de ingresos para muchos PMA, a menudo se ha encauzado mal y ha terminado sustituyendo los ingresos fiscales nacionales, dice el estudio. Ante la crisis actual, se debería mantener (o en lo posible aumentar) la AOD, se deberían intensificar las medidas de alivio de la deuda y la asistencia se debería utilizar cada vez más para reforzar la infraestructura económica y la capacidad de los PMA de generar ingresos a nivel nacional.

El informe afirma que la gestión macroeconómica actual de los PMA insiste demasiado en la política monetaria, en detrimento de las políticas fiscal y cambiaria, y que el principal objetivo de la política monetaria es luchar contra la inflación y no fomentar el crecimiento, el empleo y las exportaciones. Cierto es que la inflación ha bajado. En el conjunto de los PMA la tasa media de inflación del índice de precios al consumidor fue de sólo el 9,8% en el período 2005-2007. También es cierto que las políticas monetarias restrictivas y los tipos de interés elevados han hecho inviables muchas inversiones. Entre 2004 y 2006, 27 de los 49 PMA tenían tipos de interés reales elevados (es decir, superiores al 6% anual, y en 7 países al 15%), mientras que en la mayoría de los países desarrollados se situaban por debajo del 4% anual.

En muchos PMA la política monetaria se ve obstaculizada por el insuficiente desarrollo de los mercados y las instituciones financieras y la liberalización prematura de las cuentas de capital. En general el incipiente sector bancario privado no ha logrado encauzar el ahorro hacia inversiones productivas; antes bien, se ocupa de conceder préstamos al Estado a tipos de interés altos o de financiar inversiones de carácter especulativo en sectores de alto riesgo como el inmobiliario.

Según aconseja el informe, los PMA deberían gestionar sus cuentas de capital de forma que pudieran afrontar con más eficacia dos importantes problemas: la fuga de capitales y la inestabilidad de los capitales a corto plazo. Además, los PMA deberían utilizar los tipos de interés para mantener la competitividad de sus exportaciones, optando por ejemplo por una flotación controlada (el tipo de cambio es determinado por el mercado, con intervenciones ocasionales del banco central) o por un régimen de paridad fija con ajustes periódicos.

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Apuntes

1.The Least Developed Countries Report 2009: The State and Development Governance (Nº de venta: S.09.II.D.9, ISBN 978-92-1-112769-0) puede adquirirse en las oficinas de venta de las Naciones Unidas, en las direcciones indicadas a continuación, o de los agentes de venta de las Naciones Unidas en muchos países. Precio: US$ 50; para los residentes de países en desarrollo, Europa sudoriental y los países de la CEI US$ 25; y US$12,50 para los países menos adelantados. Sírvanse enviar los pedidos o consultas para Europa, África y Asia occidental a la Sección de Publicaciones y Ventas de las Naciones Unidas, Palacio de las Naciones, CH-1211 Ginebra 10, Suiza, fax: +41 22 917 0027, correo electrónico: unpubli@un.org ; y para América y Asia oriental, a Publicaciones de las Naciones Unidas, 2 UN Plaza, DC2-853, Nueva York, NY 10017, Estados Unidos de América, tel.: +1 212 963 8302 ó +1 800 253 9646, fax: +1 212 963 3489, correo electrónico: publications@un.org , Internet: http://www.un.org/publications .






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