07 dic 10 - Publicación previa de la edición de 2011 del informe Situación y perspectivas para la economía mundial

El elevado desempleo, el ajuste fiscal y el riesgo de guerras de monedas están poniendo en peligro la recuperación de la economía mundial, al tiempo que se vislumbra una segunda recesión.
La recuperación de la economía mundial comenzó a perder ímpetu a mediados de 2010 y será necesario adoptar medidas fiscales y monetarias activas y coordinadas para revitalizarla y ayudar a impulsar el empleo en todo el mundo. La coordinación internacional de las políticas será esencial para la recuperación.
En el capítulo I del informe Situación y perspectivas para la economía mundial, 2011, preparado conjuntamente por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DAES), la UNCTAD y las comisiones regionales de las Naciones Unidas, se advierte de que las perspectivas siguen siendo inciertas y se enfrentan a graves riesgos. Las tasas de crecimiento mundial proyectadas para 2011 y 2012, cifradas en el 3,1% y el 3,5%, respectivamente, no serán suficientes para recuperar más de 30 millones de empleos perdidos durante la crisis.
En un escenario pesimista de ajuste fiscal y prolongada inestabilidad cambiaria, Europa, que, según las proyecciones actuales, debería recuperarse a "paso de tortuga", podría estar enfrentándose a una segunda recesión. El Japón y los Estados Unidos podrían verse abocados a situaciones similares de estancamiento o recesión.
En el informe general se detallan a continuación las perspectivas de recuperación de las distintas regiones y se señalan cinco desafíos fundamentales para la recuperación mundial sostenible:
- Aumentar las medidas de estímulo fiscal haciendo uso del amplio espacio fiscal del que aún disponen muchos países;

- Reformular las políticas de estímulo fiscal y demás políticas económicas para dar más prioridad a la adopción de medidas que directamente apoyen el crecimiento del empleo, reduzcan la desigualdad en los ingresos y refuercen la capacidad de producción sostenible;

- Mejorar la sinergia entre las medidas de estímulo fiscal y monetario;

- Garantizar el acceso de los países en desarrollo con un espacio fiscal limitado y grandes déficits de desarrollo a una financiación del desarrollo suficiente y estable; y

- Encontrar medios de establecer una coordinación de políticas creíble y eficaz entre las principales economías.