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La modernización de los países menos adelantados requiere diversificación económica y más empleos, señala un nuevo informe

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27 noviembre 2014, 19:00 en Ginebra

UNCTAD/PRESS/PR/2014/058
Ginebra, Suiza, (27 noviembre 2014)

​Un considerable cambio de políticas para modernizar y diversificar la estructura económica de los países menos adelantados (PMA) incorporando productos más complejos y de mayor valor añadido: esa es la propuesta de la UNCTAD en su Informe sobre los países menos adelantados, 20141. Ello requerirá innovación, una mejora de las competencias profesionales y una transferencia masiva de recursos hacia actividades y productos más elaborados. El cambio de políticas es especialmente importante para los PMA que son muy dependientes del sector extractivo.

El Informe, cuyo subtítulo es "Crecimiento con transformación estructural: Una agenda para el desarrollo después de 2015", indica que las propuestas de política no deben circunscribirse a las manufacturas urbanas de gran escala, sino que deben abarcar medidas de modernización de la agricultura y diversificación de la economía rural.

Los PMA son un grupo de 48 naciones, en su mayoría de África Subsahariana, que según reconocen las Naciones Unidas necesitan transformar su economía para sacar a su población de la pobreza.

El crecimiento de los PMA durante las dos últimas décadas estuvo asociado a cambios en la composición de su producción y sus exportaciones, dice el Informe. Las economías de los PMA que consiguieron diversificar su producción incorporando actividades manufactureras con mayor valor añadido tuvieron tasas de crecimiento más altas que los países que mantuvieron una gran dependencia con respecto a los recursos naturales.

Los exportadores de manufacturas, en su mayoría de Asia, como Bangladesh y Camboya, modificaron rápidamente la composición de su estructura productiva, y la participación de la agricultura en el empleo disminuyó en 16 puntos porcentuales.

Esa transformación se produjo gracias a un aumento importante de la productividad del trabajo en la agricultura, que superó el 2% anual y permitió reorientar gradualmente la mano de obra hacia la industria y los servicios. La productividad del trabajo en la industria reforzó a su vez esa dinámica, presentando una tasa media de crecimiento superior al 4% entre 1991 y 2012.

Los PMA de Asia también presentaron el mayor incremento de la producción manufacturera (cuya participación en la producción total aumentó en 5 puntos porcentuales), por delante de los demás PMA, con un crecimiento anual del PIB per capita del 3,3% o más.

En los PMA africanos, por el contrario, la producción per capita creció más lentamente, a un promedio anual de solo el 1,9%, según el Informe, y en los países especializados en la exportación de minerales, como Guinea y Zambia, se estancó.

Como es lógico, los PMA de África y los PMA especializados en la exportación de minerales también registraron una evolución limitada o incluso negativa en la productividad agrícola (por ejemplo, menos un 1% anual en el caso de los exportadores de minerales) y pocos indicios de transformación de la estructura de la composición del empleo, con una disminución de la participación de la mano de obra agrícola de 7 y 0 puntos porcentuales, respectivamente. Aún más destacable, según el Informe, es que ambos grupos de países registraron una disminución de 1 punto porcentual en la participación de las manufacturas en la producción total.

No obstante, incluso en los PMA africanos, hubo un aumento sustancial de la productividad del trabajo en el sector industrial en el período 1991-2012, con una tasa anual de alrededor del 2,5%.

Esa cifra oculta una diferencia considerable entre los PMA con un sector industrial en el que predominan las manufacturas y otros con predominio de las industrias extractivas (básicamente petróleo, gas y minería de metales). De hecho, los exportadores de manufacturas (principalmente PMA asiáticos) pudieron resistir a la conmoción externa negativa generada por la crisis económica global que comenzó en 2008.

Por el contrario, en los PMA con un sector industrial predominante extractivo, la crisis ocasionó una fuerte caída de la productividad del trabajo. Ello pone de relieve la vulnerabilidad de las economías dependientes de los recursos naturales y la importancia de diversificar sus estructuras productivas.

El Informe concluye que, incluso en los países con un éxito relativo como exportadores de manufacturas, gran parte de la mano de obra ha recurrido a actividades de servicios que ofrecen escasa productividad, así como a opciones informales para los trabajadores sin empleo en la industria. La industria urbana no ha conseguido seguir el extraordinario ritmo de la migración del campo a la ciudad registrado en las dos últimas décadas, y el sector de servicios ha absorbido una gran parte del excedente de oferta de trabajadores en las zonas urbanas.

El aumento de la proporción de trabajadores empleados en actividades informales de escasa productividad es un grave obstáculo para el crecimiento de la productividad agregada y el desarrollo en todos los PMA. Además, dado que la baja productividad conlleva bajos ingresos, esos trabajos no solo limitan la modernización económica, sino que mantienen a los trabajadores en la pobreza.

Nota: Actualmente hay 48 países que las Naciones Unidas designan como "países menos adelantados": Afganistán, Angola, Bangladesh, Benin, Bhután, Burkina Faso, Burundi, Camboya, Chad, Comoras, Djibouti, Eritrea, Etiopía, Gambia, Guinea, Guinea Ecuatorial, Guinea-Bissau, Haití, Islas Salomón, Kiribati, la República Centroafricana, Lesotho, Liberia, Madagascar, Malawi, Malí, Mauritania, Mozambique, Myanmar, Nepal, Níger, República Democrática del Congo, República Democrática Popular Lao, República Unida de Tanzanía, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudan, Sudán del Sur, Timor-Leste, Togo, Tuvalu, Uganda, Vanuatu, Yemen y Zambia.

El Informe: http://unctad.org/en/PublicationsLibrary/ldc2014_en.pdf

Panorama general: http://unctad.org/es/PublicationsLibrary/ldc2014overview_es.pdf

  


End Notes
  1.  El Informe (Nº de venta E.14.II.D.7, ISBN: 978-92-1-112880-2) puede obtenerse en la Oficina de Ventas y Comercialización de las Naciones Unidas cuya dirección se indica a continuación, o en las oficinas de venta de las Naciones Unidas en muchos países. Los clientes pueden enviar sus pedidos o consultas a: United Nations Publications Sales and Marketing Office, 300 E 42nd Street, 9th Floor, IN-919J Nueva York, NY 10017, Estados Unidos de América. Tel.: 1 212 963 8302, fax: 1 212 963 3489, correo electrónico: publications@un.org, https://unp.un.org.


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