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UNCTAD/PRESS/PR/2014/055
El sector de los biocombustibles sigue cobrando auge para los países en desarrollo, según indica un nuevo informe de la UNCTAD

Geneva, Suiza, 3 noviembre 2014

​En la actualidad, los biocombustibles representan el 1% del consumo mundial de energía, según las conclusiones de un nuevo informe de la UNCTAD sobre la situación de los mercados mundiales de biocombustibles, en que las tecnologías de segunda generación, las preocupaciones relativas al cambio climático y las presiones económicas configuran el futuro de este sector que cada vez adquieren mayor importancia.

Sin embargo, en el informe se señala que si bien las fuentes alternativas de energía están creciendo más rápidamente que cualquier otra fuente de energía, siguen representando una proporción exigua de la demanda primaria de energía, por lo que no se prevé que sustituyan a los combustibles fósiles, sino que desempeñen una función complementaria a la hora de satisfacer la demanda mundial de energía.

El informe titulado The State of the Biofuels Market: Regulatory, Trade and Development Perspectives (El estado del mercado de los biocombustibles: perspectivas normativas, comerciales y de desarrollo), que se presentó el 24 de septiembre en la conferencia World Bio Markets Brazil celebrada en São Paulo (Brasil), ofrece un amplio panorama del mercado actual de biocombustibles y de la manera en que contribuye a aumentar el acceso a las fuentes de energía renovables de forma sostenible y a mejorar los medios de subsistencia de la población en los países en desarrollo.

El informe es una actualización de un informe similar elaborado por la UNCTAD en 2006. En él se señala que, a desde 2014, el bioetanol y el biodiésel se han convertido en productos consolidados que se comercian diariamente en todos los continentes gracias a su utilización en el sector del transporte, en especial para los vehículos de carretera.

No obstante, un importante avance ha sido la aparición de otros mercados para los biocombustibles líquidos, que ahora se utilizan en la aviación comercial, la generación de electricidad, como energía para cocinar e incluso en el transporte marítimo. 

Además de ofrecer un análisis del mercado actual de biocombustibles, el informe contiene recomendaciones de política para que los países en desarrollo puedan hacer una utilización provechosa de los biocombustibles.

Entre estas recomendaciones figuran la creación de marcos normativos adaptados a los recursos nacionales que no pongan en peligro el suministro de alimentos y energía, sino que mejoren la productividad agrícola, los ingresos rurales y las competencias de los trabajadores.

El desarrollo de biocombustibles competitivos de segunda generación, que se producen a partir de cultivos leñosos y residuos o desechos agrícolas (a diferencia de los biocombustibles de primera generación obtenidos a partir de los azúcares y aceites vegetales que se encuentran en los cultivos herbáceos), plantea varios retos a los países en desarrollo, afirma el informe.

Una de las principales recomendaciones que se formulan es que se elaboren estrategias internacionales para evitar la aparición de una brecha tecnológica entre los biocombustibles de primera generación que requieren un uso intensivo de la tierra y los biocombustibles de segunda generación intensivos en capital.

Asimismo, los países en desarrollo necesitan:
• Velar por que el costo del certificado de sostenibilidad se repercuta a lo largo de toda la cadena de suministro de modo que proteja a los pequeños agricultores frente a los costos innecesarios;
• Atraer un flujo continuo de inversión privada y tecnologías de producción y transformación, en especial a través de entornos empresariales previsibles;
• Dar prioridad a la investigación y desarrollo de tecnologías avanzadas que puedan convertir biomasa no comestible en productos bioenergéticos, en colaboración con otros países para reducir costos;
• Facilitar el comercio mediante la celebración de consultas y la aprobación de reglamentaciones que sean compatibles con las normas de sostenibilidad adoptadas en los principales mercados.

El informe representa una contribución a la amplia reflexión mundial sobre la seguridad energética, el desarrollo sostenible y el alivio de la pobreza, y se puede descargar aquí.