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UNCTAD/PRESS/PR/2018/027
Naciones Unidas advierte: los desequilibrios comerciales crean mayor tensión y agravan las desigualdades

Geneva, Suiza, 
El comercio bajo un sistema hiperglobalizado no ha servido para promover un cambio estructural generalizado en los países en desarrollo y ha contribuido a aumentar la desigualdad en todo el mundo, según se desprende de un nuevo informe de la UNCTAD.

La investigación empírica del informe sugiere que el alza impetuosa de los beneficios de las principales empresas transnacionales, junto con su creciente concentración, ha sido un importante factor en la reducción a nivel mundial de la participación salarial, agravando con ello las desigualdades de ingresos.

En el informe también se considera preocupante que el tipo de políticas que han contribuido al éxito de la diversificación y modernización en China estén siendo objeto de represalias por países avanzados cuyas empresas transnacionales consideran que esas políticas son una amenaza para su cuenta de resultados.

El Secretario General de la UNCTAD, Mukhisa Kituyi, con motivo de la presentación del Informe sobre el Comercio y el Desarrollo 2018: El poder, las plataformas y la quimera del libre comercio, afirmó que “la creciente ansiedad imperante en los países desarrollados, que no es sino una de las adversidades de la hiperglobalización, ha dado lugar a un cierto cuestionamiento de la versión oficial de los beneficios colectivos del comercio”. Estas inquietudes se añaden a las ya tradicionales preocupaciones entre los países en desarrollo sobre el funcionamiento del sistema de comercio internacional.

El Dr. Kituyi afirmó también que “reavivar el optimismo acerca del comercio y el multilateralismo debe ir más allá de la simple promoción del comercio por sí mismo”, y añadió que en el informe se abogaba por un enfoque y una agenda más inclusiva del comercio y el desarrollo.

La transformación estructural inducida por el comercio es más bien limitada

Si bien la creciente importancia de los países en desarrollo en el comercio internacional —incluido el aumento del comercio bilateral— ha ocupado una parte importante de los debates más recientes sobre la globalización, en el informe se señala que el “ascenso del Sur” evoca primordialmente la trayectoria de los países de Asia Oriental y Sudoriental.

En el informe se observa que el rápido crecimiento de las exportaciones de las nuevas economías industrializadas de Asia y posteriormente (y de manera más ostensible) de China se correlaciona con la reducción de la participación de los países desarrollados en las exportaciones mundiales, que en 1986 equivalía a casi tres cuartas partes de las exportaciones brutas de mercancías y que en 2016 se había reducido a poco más de la mitad. En el mismo período, para la mayoría de los otros países en desarrollo la participación en las exportaciones mundiales se mantuvo grosso modo constante o incluso disminuyó, salvo durante la subida temporal de los precios durante el super-ciclo de los productos básicos.

China es un caso excepcional incluso entre los BRICS. La participación de la Federación de Rusia, la India, el Brasil y Sudáfrica en la producción mundial, pasa del 3,7% en 1990 a aproximadamente el 7,4% en 2016 —un aumento indudable, pero no espectacular. En cambio, cuando se suma a China, la proporción del grupo BRICS aumenta del 5,4% al 22,2% en ese mismo período.

Esto es particularmente evidente para el sector manufacturero. En 2016, Asia Oriental conseguía 7 de cada 10 dólares percibidos en el mundo en desarrollo en concepto de exportaciones de manufacturas. Más aún, desde 1995, solo las economías en desarrollo de Asia Oriental, que son sede en un grado significativo de las principales empresas transnacionales, registraron un aumento de la proporción de los beneficios generados por las 2.000 empresas transnacionales más importantes del mundo, proporción que pasó del 7% en 1995 a más del 26% en 2015.

En la medida en que los países en desarrollo se han apoyado en los mercados mundiales, el informe observa que se han ido haciendo más dependientes de una reducida gama de exportaciones: la hiper-especialización se ha convertido en una característica del sistema de comercio bajo el régimen de la hiperglobalización.

Este fenómeno se atribuye a la propagación de las cadenas de valor mundiales y a las dificultades para ascender en la escala del desarrollo ante la ausencia de un fuerte “Estado desarrollista”. Estas cadenas han sido una característica de larga data del comercio de productos primarios, por lo que no es ninguna sorpresa que, desde 1995, 18 de los 27 países en desarrollo sobre los que se disponen de datos hayan experimentado incrementos proporcionales de las industrias extractivas en el valor añadido de las exportaciones.

Mientras tanto, con la notable excepción de China, la propagación de las cadenas de valor mundiales en el sector manufacturero y en los servicios ha ido acompañada de una disminución relativa del valor añadido nacional en las exportaciones brutas. En el informe se observa que la evidencia de ascenso tecnológico de las empresas mediante dichas cadenas es escasa y poco clara, salvo una vez más en el caso de países de Asia Oriental (gráfico 1).

Hasta la fecha, el aumento de la demanda china, que ha contribuido a impulsar el crecimiento en muchos países en desarrollo desde el principio del milenio, no ha inducido cambios significativamente positivos en la estructura de las exportaciones del resto de países en desarrollo. 
 
El comercio como factor de desigualdad

En lo que se refiere al comportamiento de las empresas, lo que cuenta es su tamaño, sea en el exterior como en el ámbito doméstico. El comercio está dominado por las grandes empresas y este fenómeno se ha venido agudizando desde mediados del decenio de 1990; entre las exportadoras, el 1% de las principales empresas se llevó, por término medio, 6 de cada 10 dólares obtenidos en concepto de exportaciones. Según algunas estimaciones, solo 10 empresas se quedan, en promedio, con 4 de cada 10 dólares obtenidos en el extranjero.


En este mundo donde el ganador se lo lleva todo, no es de extrañar que los nuevos entrantes y los exportadores más pequeños registren una baja tasa de supervivencia, ya que tres de cada cuatro empresas abandonan la actividad exportadora al cabo de dos años, y que a las empresas de los países en desarrollo les vaya peor que a las de los países desarrollados.

Las crecientes desigualdades del comercio mundial resultan de la conjunción de factores como el aumento de los beneficios devengados por los activos intangibles, el aumento de la parte de los ingresos apropiados por las sedes centrales, y la presión para reducir los costos de producción. Y el tamaño también es importante cuando se trata de la rentabilidad; el rápido crecimiento de los beneficios de las 2.000 principales empresas juega un papel importante en la reducción de la participación de los ingresos salariales a nivel mundial.

La paulatina desaparición del sector manufacturero (por medio de deslocalización) es un fenómeno habitual en las economías avanzadas. Sin embargo, el informe también observa una contracción de la participación salarial de los trabajadores de baja o mediana cualificación que operan en los segmentos de las cadenas de valor localizados en los países en desarrollo, a la par que la proporción del valor añadido en el producto ha disminuido. China es una notable excepción (cuadro)

Muchas de estas grandes empresas internacionales practican lo que se ha calificado como “comercio fantasma” que supone el traslado de activos intangibles y de sus flujos de ingresos a jurisdicciones con baja o nula presión fiscal. Esto es particularmente cierto en el caso de los pagos e ingresos en concepto de derechos de propiedad intelectual, que han aumentado abruptamente desde principios del siglo XXI en países como Irlanda, Luxemburgo, los Países Bajos y Suiza, con el consiguiente aumento de los ingresos percibidos por las empresas transnacionales derivados de la inversión directa en esos lugares, que es mucho mayor que en los países donde fabrican y venden sus productos (gráfico 2)

Tomarse en serio el espacio de políticas

El problema, según se concluye en el informe, no es el comercio como tal, sino la forma en que se gestiona. Los discursos banales sobre un mundo en el que todos ganan pasan por alto, más que frecuentemente, las condiciones generales necesarias para que los beneficios del comercio se compartan ampliamente, y niegan la cruda realidad de un mundo en el que el ganador se lleva casi todo.

El espacio de políticas se ha ido contrayendo debido a los acuerdos de libre comercio que, reflejando la influencia de los grandes exportadores en procesos de negociación opacos, cada vez más inciden en cuestiones de política doméstica. Según el informe, las grandes empresas exportadoras están convirtiendo dichos acuerdos en un mecanismo para la búsqueda de rentas, especialmente mediante disposiciones relacionadas con los derechos de propiedad intelectual, los flujos de capital, los procedimientos para resolver las disputas iniciadas por inversionistas contra los Estados y la armonización de las normas regulatorias, así como de tantos otros aspectos que poco tienen que ver con el comercio en un sentido estricto. Es significativo, según el informe, que los acuerdos comerciales Sur-Sur sean menos proclives a dichos abusos del poder empresarial.

Gráfico 1 -Estructura de las exportaciones por niveles tecnológicos; regiones en desarrollo seleccionadas;  1990 a 2016
(En porcentaje y billones de dólares)
  
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Fuente: Cálculos de la secretaría de la UNCTAD a partir de la base de datos Comtrade.
Nota: La clasificación de productos procede del Informe sobre el Comercio y el Desarrollo, 2002, de la UNCTAD.
a  Asia Meridional, Sudoriental y Oriental no incluye a China ni a las economías de reciente industrialización (de ambos niveles).

Cuadro - Proporciones en el valor añadido de las exportaciones en las cadenas de valor mundiales en 2000-2014
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Fuente: Cálculos de la secretaría de la UNCTAD a partir de la base de datos World Input-Output.
Nota: La base de datos World Input-Output Database (versión de 2016) abarca 43 países y la categoría adicional “resto del mundo”, que solo aparece en las cifras agregadas a nivel mundial. La categoría “altos ingresos” incluye 34 países, entre ellos economías en desarrollo de ingreso alto como la República de Corea y la Provincia China de Taiwán. La categoría “Otros países” está integrada por dos países desarrollados (Bulgaria y Rumania) y seis países en desarrollo y economías en transición (Brasil, Federación de Rusia, India, Indonesia, México y Turquía). El cuadro incluye todos los sectores manufactureros.

Gráfico 2 - Ingresos de los Estados Unidos de América por inversiones directas en el extranjero, en países seleccionados, desde el primer trimestre de 2000 al primer trimestre de 2018
(En miles de millones de dólares)
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Fuente: Setser y Frank, 2018, basándose en la labor de la Oficina de Análisis Económico de los Estados Unidos de América.
Nota: Cada dato puntual corresponde a la suma promedio de los cuatro trimestres pasados.