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UNCTAD/PRESS/PR/2021/004
UNCTAD lanza una nueva herramienta para ayudar a transformar las economías en medio de la crisis mundial
  • El Índice de Capacidades Productivas mide la capacidad de los países para lograr la transformación social y económica y ayuda a monitorizar su capacidad para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Ginebra, Suiza, 8 febrero 2021

La UNCTAD ha lanzado una nueva herramienta para ayudar a los países en desarrollo a mejorar sus políticas de desarrollo, reducir la pobreza y aumentar la resiliencia económica ante choques negativos como la pandemia de coronavirus, que ha devastado las economías de todo el mundo.

El Índice de Capacidades Productivas (ICP) es un portal en línea con publicaciones, manuales, recursos y herramientas que permiten a los responsables políticos medir el desempeño de sus países en la consecución de sus objetivos nacionales de desarrollo, así como su capacidad para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

"Mientras los países luchan contra la crisis del coronavirus, su necesidad de crear capacidades productivas en toda la economía para un crecimiento inclusivo y sostenible es mayor que nunca", dijo el Secretario General de la UNCTAD, Mukhisa Kituyi, al presentar la herramienta.

La UNCTAD define las capacidades productivas como "los recursos productivos, las capacidades empresariales y las concatenaciones productivas que, en conjunto, determinan la capacidad de un país para producir bienes y servicios y le permiten crecer y desarrollarse".

Las capacidades productivas ayudan a los países a evitar la trampa de centrarse en unos pocos ingredientes de la producción -como la maquinaria y el equipo, la infraestructura física, el desarrollo de los recursos humanos, las capacidades tecnológicas - como "balas mágicas" para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza.

Equipan a los países para fomentar la transformación económica estructural, que, a su vez, ayuda a reducir la pobreza y acelera el progreso hacia la realización de los ODS.

Las capacidades productivas determinan el crecimiento socioeconómico y el desarrollo, por lo que los países con las puntuaciones más altas en el ICP son los que más han avanzado hacia la realización de los ODS y los que tienen los mayores niveles de desarrollo humano, según el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas.

Datos de 193 países que abarcan 18 años

El ICP utiliza datos de 193 países, recopilados entre 2000 y 2018, y 46 indicadores, para medir el rendimiento en ocho componentes de las capacidades productivas: capital natural, capital humano, energía, instituciones, cambio estructural, tecnologías de la información y la comunicación (TIC), transporte y sector privado.

Esta herramienta llama la atención sobre los puntos fuertes y débiles de las políticas, los procesos y las acciones pasadas de los países, y luego sugiere una hoja de ruta para futuras acciones políticas e intervenciones en cada componente.

La herramienta proporciona una visión general de hasta qué punto se han desarrollado o no las capacidades productivas en cada país, lo que permite a los responsables políticos seguir su desempeño en materia de desarrollo a lo largo del tiempo, así como compararlo con otros países.

El índice otorga una puntuación a los resultados de un país en materia de capacidades productivas en una escala de 1 a 100, evaluando la eficacia de las políticas y estrategias, así como las lagunas y limitaciones existentes. Puede ayudar a los gobiernos a formular y aplicar mejor sus políticas y a comparar sus logros.

Los mejores resultados de desempeño del ICP

El nivel general de las capacidades productivas de un país, así como su rendimiento en los ocho componentes del ICP, son indicadores de sus puntos fuertes y débiles y de sus posibles pautas de crecimiento en el futuro.

No es de extrañar que los países desarrollados y las economías industrializadas sean los que obtienen los mejores resultados en el ICP agregado y en las puntuaciones específicas de cada categoría, excepto en el capital natural.

En Asia, las economías con mejores resultados son Hong Kong (Región Administrativa Especial), que ocupa el octavo puesto en la clasificación global del ICP, seguida de Corea y Singapur, que ocupan los puestos 11 y 13 respectivamente.

En América Latina, los mejores resultados son los de Chile, en el puesto 50, seguido de Uruguay (53) y Costa Rica (57), mientras que en el Caribe, las economías más destacadas son Bermudas, en el puesto 16, Barbados (40) y Trinidad y Tobago (48). 

Como grupo, los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo ocupan una posición relativamente mejor que otros países en desarrollo debido a su menor tamaño y población, ya que el IPC utiliza indicadores que emplean ratios relacionados con la población o geográficos como unidades de medida.

Los países africanos más destacados son Mauricio, que ocupa el puesto 46 del mundo, seguido de Sudáfrica (74) y Túnez (85).

Muchos países en vías de desarrollo, sobre todo los más pobres del mundo y los que no tienen salida al mar, van en retrazo en todos los componentes del ICP, excepto en el capital natural, debido en gran parte a su excesiva dependencia de la exportación de productos primarios y a la limitada producción en unos pocos sectores.

Existen notables carencias en aspectos clave de las capacidades productivas, como el cambio estructural, las instituciones, la energía, las TIC y el capital humano.

Construir capacidades productivas

El ICP identifica áreas clave en las que los países en desarrollo deberían centrarse para impulsar sus capacidades productivas y lograr un crecimiento sostenible e inclusivo a largo plazo. Los responsables políticos de estos países pueden utilizar la herramienta para tomar decisiones basadas en datos sobre las políticas y estrategias adecuadas.

“El PCI es una guía práctica y una herramienta de diagnóstico para informar las opciones de política comercial y de desarrollo a nivel nacional”, dijo Paul Akiwumi, director de la división de la UNCTAD para África y países menos adelantados.

Dijo que las prioridades sectoriales o temáticas para la creación de capacidades productivas deben ser determinadas por la estrategia nacional de desarrollo de cada país y las condiciones específicas del mismo.

"No existe un plan universal para fomentar el desarrollo de las capacidades productivas y la transformación económica estructural", dijo Akiwumi. "Las políticas deben ser propias y basarse en las limitaciones, oportunidades y ventajas comparativas específicas de cada país". 

Pidió esfuerzos concertados para apoyar a los países en el desarrollo y la creación de nuevas capacidades productivas y la plena utilización de las existentes.