Nuevas reglas están remodelando la competencia global en las exportaciones y determinando qué países ganan terreno.
Los cambios en la política comercial pueden modificar quiénes ganan y quiénes pierden en los mercados globales. Cuando los gobiernos ajustan aranceles, preferencias u otros costos comerciales, alteran los precios y las condiciones de competencia. Algunos exportadores obtienen ventajas mientras otros pierden terreno, lo que rediseña los flujos comerciales y las decisiones de abastecimiento.
Las recientes medidas comerciales de Estados Unidos ilustran cómo se manifiestan estos cambios en la práctica. Este informe analiza cómo los aumentos arancelarios desiguales están afectando el acceso al mercado estadounidense y lo que esto implica para los países desarrollados, en desarrollo y menos adelantados.
Las conclusiones apuntan a un panorama comercial más restrictivo y desigual, con pérdidas claras para algunos exportadores, pero nuevas oportunidades para otros.
Los cambios arancelarios están redibujando el mapa competitivo
Las modificaciones en la política comercial redistribuyen la competitividad no solo entre empresas nacionales y extranjeras, sino también entre proveedores extranjeros. Al modificar los precios relativos, los aranceles redistribuyen las cuotas de mercado e influyen en las decisiones de producción, abastecimiento e inversión a lo largo de las cadenas de valor globales.
Por ejemplo, a principios de 2026, las importaciones estadounidenses de vino sudafricano son aproximadamente 17 puntos porcentuales más caras en comparación con otros exportadores de vino que en 2024. En cambio, las importaciones de arroz de Italia se han vuelto unos 12 puntos porcentuales más baratas que las de otros proveedores. Es probable que estas diferencias arancelarias influyan en las decisiones de compra y paulatinamente desplacen los flujos comerciales.
El aumento desigual de los aranceles está impulsando la desviación del comercio
Cuando los aumentos arancelarios varían entre proveedores, cambia la competitividad relativa. En promedio, las economías desarrolladas parecen menos afectadas por los recientes cambios arancelarios de Estados Unidos. Su ventaja arancelaria previa, de alrededor de 1,5 puntos porcentuales, se ha ampliado en unos 2 puntos porcentuales.
Las economías en desarrollo han visto crecer su desventaja relativa de aproximadamente 1 a casi 3 puntos porcentuales. Los países menos adelantados, antes en una posición neutral, ahora enfrentan una desventaja estimada de cerca de 2 puntos porcentuales.
Los cambios arancelarios también pueden afectar los esfuerzos de los países por avanzar en la cadena de valor. Por ejemplo, a lo largo de la cadena de valor del cacao y el chocolate, el cacao en grano ingresa libre de aranceles, mientras que los aranceles sobre el chocolate han aumentado de manera significativa y desigual. Grandes exportadores de chocolate como Canadá, México, Bélgica y Suiza enfrentan incrementos menores que los países productores de cacao como Costa de Marfil, Ecuador, Ghana e Indonesia, lo que refuerza la especialización existente y limita las oportunidades de avanzar.
Las respuestas estratégicas son fundamentales
El cambio en los regímenes arancelarios está redistribuyendo la competitividad de manera compleja y desigual. Los efectos difieren según el sector, país y estructura exportadora.
Los países deben vigilar de cerca su posición arancelaria relativa, diversificar los mercados de exportación donde el acceso se restringe y aprovechar las oportunidades donde mejoran los márgenes preferenciales. En un entorno comercial global más discriminatorio, será esencial contar con análisis oportunos y respuestas políticas focalizadas para fortalecer la resiliencia exportadora y captar nuevas oportunidades comerciales.
