- Las reformas de facilitación del comercio están avanzando, pero los progresos informados pueden exagerar lo que realmente ocurre en las fronteras.
- En el 89% de los casos evaluados, las notificaciones oficiales no reflejaron plenamente la realidad de la implementación nacional.
- El monitoreo y la evaluación siguen siendo una de las mayores brechas de capacidad para los comités nacionales de facilitación del comercio.
- Comités más fuertes pueden ayudar a los países a reducir demoras, responder a crisis y construir cadenas de suministro más resilientes.
© Shutterstock/seyephoto | Puerto de Ambarli, Türkiye.
Los Comités Nacionales de Facilitación del Comercio ayudan a los gobiernos y las empresas a trabajar juntos para que el comercio transfronterizo sea más rápido, menos costoso y más predecible. Un nuevo estudio de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD) demuestra que son cada vez más importantes para mantener el flujo de bienes durante las crisis, pero advierte que un monitoreo deficiente puede hacer que las reformas parezcan más avanzadas de lo que realmente están y ralentizar el progreso allí donde más importa: en fronteras, puertos y corredores comerciales.
Durante períodos de disrupción global, como la pandemia de COVID-19, los choques recientes en las cadenas de suministro y las tensiones geopolíticas, los países con marcos de facilitación del comercio más sólidos han tenido un mejor desempeño para mantener los flujos comerciales y responder a desafíos operacionales.
El progreso reportado suele exagerar la realidad
Según la Base de Datos de la OMC, la implementación mundial superó el 87% a finales de 2025. El análisis de UNCTAD sugiere que estas cifras a menudo no reflejan las realidades nacionales.
Una evaluación realizada a principios de 2026 comparó las notificaciones gubernamentales a la Organización Mundial del Comercio (OMC) con diagnósticos de implementación llevados a cabo en 26 países en desarrollo y menos adelantados utilizando datos nacionales en los Reform Trackers de UNCTAD. En el 89% de los casos, las notificaciones no reflejaron con precisión la situación en terreno, mostrando la mayoría de los países una implementación menor a la notificada.
Estos hallazgos resaltan las limitaciones de los indicadores basados en notificaciones y refuerzan la necesidad de sistemas nacionales de monitoreo más sólidos. Un monitoreo débil no solo distorsiona la información reportada. También puede desviar el apoyo, dejar cuellos de botella sin resolver y ralentizar las reformas en un momento crítico, ya que la OMC evalúa la efectividad del Acuerdo antes de su décimo aniversario a principios de 2027.
El monitoreo sigue siendo el eslabón más débil
En 2025, dos tercios de los Comités Nacionales de Facilitación del Comercio (CNFC) reportaron monitorear el progreso de las reformas de facilitación del comercio, a menudo mediante herramientas digitales como los Reform Trackers de UNCTAD, misiones de campo en fronteras y puertos, y encuestas internacionales. No obstante, los CNFC identificaron el monitoreo y la medición de los progresos como una de sus brechas de capacidad más citadas. Los mecanismos de medición débiles socavan la toma de decisiones basada en evidencia y complican el acceso a asistencia técnica.
Cuando los CNFC cuentan con los recursos y capacidades técnicas adecuados, han acelerado reformas, resuelto cuellos de botella en las fronteras y ayudado a mantener los flujos comerciales durante las crisis.
Los comités de facilitación del comercio se están convirtiendo en plataformas de resiliencia
En 2025, la mitad de los comités encuestados reportaron actividades relacionadas con congestión, demoras y choques externos, confirmando una evolución constante de un enfoque limitado en la eficiencia a una visión más amplia de resiliencia y preparación ante crisis.
Dado que el comercio mundial sigue expuesto a disrupciones geopolíticas, los CNFC están surgiendo como plataformas clave para coordinar respuestas en la frontera y a lo largo de los corredores, reforzando aún más su importancia estratégica.
Por ejemplo, en Kenya, el tiempo de permanencia de la carga en los puertos se redujo de alrededor de 11 días a 3–4 días. Los tiempos de rotación de embarcaciones también mejoraron significativamente. Estos resultados fueron impulsados por el Grupo de Trabajo sobre Puertos y Comercio en Tránsito del Comité Nacional de Facilitación del Comercio. Una coordinación interinstitucional más sólida permitió un monitoreo conjunto del rendimiento. Esto ayudó a mitigar las disrupciones en la cadena de suministro y mejorar la confiabilidad del comercio en tránsito.
No monitorear ni evaluar de manera efectiva el impacto de las disrupciones globales sobre las cadenas nacionales de suministro puede tener consecuencias importantes, como la pérdida de acceso a mercados y una menor competitividad para los exportadores. Tales vulnerabilidades pueden traducirse en pérdidas económicas sustanciales y perspectivas de crecimiento más débiles.
El apoyo sostenido sigue siendo esencial
Al empoderar a los CNFC mediante asistencia técnica, formación virtual y desarrollo de capacidades, así como herramientas digitales para el monitoreo y la evaluación de reformas, ONU Comercio y Desarrollo contribuye a garantizar que las reformas de facilitación del comercio se traduzcan en tiempos de despacho más rápidos, fronteras más resilientes y beneficios inclusivos para las economías en desarrollo.
