Puntos principales
- Asia en desarrollo atrajo 644.000 millones de dólares de inversión extranjera directa (IED) en 2025, manteniéndose como la mayor región en desarrollo receptora del mundo.
- Asia Sudoriental superó a Asia Oriental como la mayor subregión receptora de la región.
- India registró un aumento del 44% en las entradas, lo que contribuyó a impulsar el crecimiento en Asia Meridional.
- La IED sigue muy concentrada, con ocho de las diez mayores economías en desarrollo receptoras ubicadas en Asia.
Asia en desarrollo siguió siendo el principal destino de la inversión extranjera directa (IED) entre las regiones en desarrollo en 2025. Pero la importancia de la región radica cada vez más no solo en el volumen de inversión que atrae, sino también en el destino de esa inversión dentro de la región.
Este cambio importa para el desarrollo porque la IED puede ayudar a las economías a avanzar hacia una producción de mayor valor añadido, servicios digitales, logística y cadenas de suministro regionales, pero solo si la inversión está conectada con las empresas, las habilidades y la infraestructura de los países.
Según el Informe sobre las inversiones en el mundo 2026 de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Asia en desarrollo recibió 644.000 millones de dólares en IED en 2025. Esto representó aproximadamente el 40% de la IED mundial y más del 70% de los flujos hacia las economías en desarrollo.
Al mismo tiempo, los patrones de inversión dentro de la región continuaron cambiando a medida que las empresas reevaluaban las cadenas de suministro, los gobiernos competían por nuevas industrias y los inversores buscaban oportunidades de crecimiento en una economía mundial cada vez más incierta.
Asia no solo atrae inversiones: cada vez da más forma a dónde se construyen las industrias del futuro, aunque los patrones de inversión dentro de la región cambien. China siguió siendo uno de los mayores receptores mundiales de IED, a pesar de que las entradas disminuyeron de unos 116.000 millones a 105.000 millones de dólares, mientras continúa atrayendo compromisos de inversión en actividades de mayor valor añadido, investigación y desarrollo y fabricación farmacéutica.
En general, el desempeño de la región en materia de IED refuerza el papel central de Asia en las decisiones de inversión mundiales, al tiempo que muestra que el equilibrio dentro de la propia Asia continúa evolucionando.
Asia Sudoriental gana terreno
Uno de los cambios más notables en 2025 fue el ascenso de Asia Sudoriental como la mayor subregión receptora de Asia en desarrollo.
Mientras las entradas disminuyeron en Asia Oriental, la inversión aumentó en Asia Sudoriental, Asia Meridional, Asia Occidental y Asia Central. India desempeñó un papel importante en ese cambio, registrando un aumento del 44% en las entradas de IED y contribuyendo a impulsar el crecimiento en toda Asia Meridional.
Por países, la concentración sigue siendo alta: ocho de las diez mayores economías en desarrollo receptoras de IED se encuentran en Asia, y juntas representan alrededor del 60% del total de entradas hacia las economías en desarrollo y más del 80% de las entradas regionales.
En conjunto, los cambios subregionales y la concentración por países sugieren que las oportunidades de inversión se están extendiendo a más partes de Asia, aunque las economías más grandes y competitivas continúan captando la mayor parte de los flujos. Los países de Asia compiten cada vez más por proyectos vinculados a la manufactura, los servicios, la logística y las industrias emergentes.
Por qué Asia importa en un panorama de inversión cambiante
Los cambios que se están produciendo en Asia reflejan transformaciones más amplias en la economía mundial.
En todo el mundo, la inversión fluye cada vez más hacia sectores relacionados con los semiconductores, la infraestructura digital, la inteligencia artificial, la fabricación avanzada y las tecnologías y servicios vinculados a la transición energética. En conjunto, estas industrias representaron el 44% de la inversión mundial en nuevas instalaciones en 2025, frente al 16% de cinco años antes.
Muchas economías asiáticas inician este período con importantes ventajas, entre ellas, una capacidad de fabricación establecida, las redes de proveedores, los grandes mercados de consumo, los ecosistemas industriales en crecimiento y la profunda integración en las redes regionales de producción. Pero estas ventajas son desiguales y no todas las economías pueden competir por los mismos proyectos.
Estos puntos fuertes han ayudado a la región a beneficiarse de los cambios en los patrones de inversión mundiales, incluso cuando la competencia por el capital se vuelve más intensa.
Para los responsables de formular políticas, la prioridad no es simplemente ofrecer más incentivos. El informe señala la necesidad de facilitar la inversión, fortalecer los ecosistemas de proveedores, garantizar energía y logística confiables, desarrollar las habilidades de la fuerza laboral y promover una integración regional que permita a las economías más pequeñas conectarse con redes de producción más grandes. Estas políticas pueden ayudar a convertir las entradas de inversión en mejoras industriales y mayores beneficios para el desarrollo.
La próxima fase será más competitiva
El éxito en la atracción de inversiones es cada vez más difícil de dar por sentado.
Los gobiernos de todo el mundo están utilizando políticas industriales, incluidos incentivos y otras herramientas para atraer proyectos relacionados con sectores de crecimiento futuro. Mientras tanto, los inversores se están volviendo más selectivos sobre dónde comprometer capital a largo plazo.
Para las economías asiáticas, el desafío ya no es simplemente atraer inversión extranjera. Es mantenerse competitivas en un mundo en el que el capital, la tecnología y las capacidades industriales están cada vez más concentrados en sectores considerados estratégicos.
Asia sigue siendo fundamental para el nuevo panorama de inversión, pero la próxima fase dependerá de qué economías puedan conectar la inversión extranjera con la modernización industrial, el empleo, las redes de proveedores y un desarrollo regional más amplio.
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Acerca de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD)
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