El estrecho de Ormuz es uno de los puntos de estrangulamiento marítimos más críticos del mundo, por donde transita alrededor de una cuarta parte del comercio mundial de petróleo transportado por vía marítima, además de volúmenes significativos de gas natural licuado y fertilizantes.
La actual escalada militar en la región ha interrumpido los flujos marítimos a través de este estrecho paso. Los efectos en cadena que se derivan de ello trascienden la región, afectando los mercados energéticos, el transporte marítimo y las cadenas mundiales de suministro.
Estos acontecimientos generan inquietudes sobre las perspectivas del comercio y el desarrollo mundiales. Los mercados petroleros han reaccionado rápidamente, con los precios del crudo Brent ahora por encima de 90 dólares por barril.
El aumento de los costos de energía, fertilizantes y transporte —incluidos los fletes, precios del combustible para buques y primas de seguros— puede incrementar los costos alimentarios e intensificar las presiones sobre el costo de vida, especialmente para los más vulnerables.
Repercusiones similares se observaron durante recientes conmociones mundiales, como la pandemia de COVID-19 y al inicio de la guerra en Ucrania, lo que demostró cómo las interrupciones en la energía, el transporte y los insumos agrícolas pueden propagarse en mercados interconectados.
La actual conmoción se produce en un momento en que muchas economías en desarrollo enfrentan dificultades para atender su deuda, con un espacio fiscal restringido y poca capacidad para absorber nuevos choques de precios.
Si bien los impactos económicos globales generales dependerán de la duración y el alcance de la interrupción, la situación pone de manifiesto la importancia del seguimiento permanente, en particular sobre sus implicaciones para las economías vulnerables.
Implicaciones y consideraciones clave
- Las interrupciones en el estrecho de Ormuz ponen de relieve la vulnerabilidad de los puntos de estrangulamiento marítimos críticos ante tensiones geopolíticas y su potencial para transmitir choques a lo largo de las cadenas de suministro y los mercados de productos básicos.
- Reducir los riesgos para el comercio y el desarrollo mundiales, incluidos los ambientales, requiere desescalar y salvaguardar el transporte marítimo, los puertos y los marinos, así como otras infraestructuras civiles, manteniendo corredores comerciales seguros conforme al derecho internacional y la libertad de navegación
- Los impactos económicos, tanto globales como regionales, dependerán de la duración, intensidad y alcance geográfico de las tensiones. El seguimiento continuo es esencial para evaluar los riesgos emergentes y sus impactos potenciales.
- Implicaciones socioeconómicas para economías en desarrollo: Muchos países en desarrollo ya enfrentan elevados servicios de la deuda, espacio fiscal limitado y acceso restringido a financiamiento. En este contexto, el aumento de los costos de energía, transporte y alimentos podría tensar las finanzas públicas y aumentar la presión sobre los presupuestos familiares, lo que podría intensificar las presiones económicas y sociales y dificultar el avance hacia el desarrollo sostenible, especialmente en economías altamente dependientes de la importación de energía, fertilizantes y alimentos básicos.
