La diversificación de las exportaciones se ha promovido durante mucho tiempo para reducir la dependencia de productos básicos, aunque su relación empírica con la dependencia de productos básicos puede ser más compleja de lo que se suele entender.
Utilizando datos de 183 países entre 1995 y 2019, este documento analiza cómo la complejidad económica, una medida de la sofisticación e intensidad tecnológica de las capacidades productivas de un país, incide en la dependencia de productos básicos.
Este enfoque aporta una comprensión más integral sobre cómo los países pueden diseñar políticas que vayan más allá de la diversificación, cambiando el enfoque del número de exportaciones a los tipos de productos exportables y a las capacidades productivas locales necesarias para producirlos.
Complejidad económica y dependencia de productos básicos: Evaluación de la magnitud de la relación
Si bien la relación entre complejidad y dependencia de productos básicos contiene un componente definitorio, ya que los productos básicos son inherentemente productos de menor complejidad, el análisis empírico cuantifica la magnitud de esta asociación, revelando heterogeneidad según las etapas de desarrollo e identificando condiciones bajo las cuales la complejidad reduce con mayor eficacia la dependencia de productos básicos.
Los resultados de un modelo de efectos fijos concluyen que la diversificación hacia sectores de mayor complejidad reduce significativamente la dependencia de productos básicos. Es importante señalar que los resultados indican que las economías con casos relativamente menos graves de dependencia de productos básicos, en las que los productos básicos representan entre el 60% y el 80% de las exportaciones, son las que más se benefician de políticas orientadas a aumentar la complejidad.
Paradójicamente, el estudio también concluye que el crecimiento del ingreso promedio mundial tiende a profundizar la dependencia de productos básicos en los países exportadores, reforzando la división global del trabajo por la cual los países en desarrollo se especializan en la exportación de materias primas.
Si bien el marco de la complejidad económica ofrece valiosos elementos de diagnóstico para identificar rutas prometedoras de diversificación, los responsables de la formulación de políticas deben reconocer su función como brújula estratégica en vez de una caja de herramientas normativa, lo que requiere de análisis complementarios y específicos para su aplicación.
Estos hallazgos ofrecen ideas políticas y subrayan la importancia de la colaboración internacional para apoyar a los países en desarrollo dependientes de productos básicos en la creación de un entorno económico complejo mediante el fortalecimiento de capacidades tecnológicas y productivas.
Al adoptar estrategias de diversificación fundamentadas en la teoría de la afinidad productiva y la complejidad, estos países pueden promover con mayor eficacia el crecimiento sostenible e impulsar la transformación económica.
Nota: Las conclusiones, interpretaciones y recomendaciones expresadas en este documento corresponden a los autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de las Naciones Unidas, sus funcionarios o Estados miembros. Las denominaciones utilizadas y la presentación del material en cualquier mapa incluido en esta publicación no implican, por parte de las Naciones Unidas, opinión alguna respecto de la condición jurídica de países, territorios, ciudades, áreas o sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras. Este documento no ha sido editado formalmente.
