Puntos clave
- Las exportaciones mundiales basadas en la biodiversidad alcanzaron casi 3,8 billones de dólares en 2024. Sin embargo, los países en desarrollo capturaron solo alrededor del 35%.
- África y América Latina y el Caribe albergan gran parte de la biodiversidad mundial, pero representan una proporción relativamente pequeña de las exportaciones.
- Las políticas comerciales, las normas y el acceso a financiamiento influyen de manera significativa en quién se beneficia del comercio basado en la biodiversidad y quién puede pasar a actividades de mayor valor.
- Las ventas de BioTrade alcanzaron casi 50.500 millones de dólares en 2024, frente a 40 millones en 2003.
- La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad de 2026 brinda una oportunidad para alinear mejor los objetivos comerciales y de biodiversidad.
El informe analiza cómo el comercio puede ayudar a las economías en desarrollo a captar un mayor valor de la biodiversidad, apoyando al mismo tiempo el desarrollo sostenible y protegiendo la biodiversidad de la que depende este comercio.
Los productos basados en la biodiversidad ya representan una proporción significativa del comercio mundial, pero los beneficios siguen distribuyéndose de manera desigual. Además, el comercio no siempre contribuye a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad.
El informe sostiene que la riqueza en biodiversidad por sí sola no garantiza el éxito. La capacidad productiva, el acceso a los mercados, las normas comerciales, los estándares y la inversión determinan si los países permanecen como proveedores de materias primas o avanzan hacia la producción y el procesamiento de mayor valor.
Las regiones con mayor biodiversidad captan solo una fracción de las exportaciones mundiales
Las exportaciones mundiales de productos basados en la biodiversidad alcanzaron casi 3,8 billones de dólares en 2024. Europa representó el 49% de las exportaciones mundiales, mientras que los países en desarrollo representaron alrededor del 35%. África aportó el 3% y América Latina y el Caribe el 11%.
Esta brecha es notable porque África y América Latina y el Caribe albergan aproximadamente dos tercios de la biodiversidad mundial. Además, los productos basados en la biodiversidad representan una parte importante del comercio de mercancías de ambas regiones: casi una quinta parte en África y más de una cuarta parte en América Latina y el Caribe.
Esto pone de relieve el inmenso potencial sin explotar para agregar valor y diversificar sus exportaciones.
El informe señala que el desafío no es simplemente aumentar los volúmenes de comercio. Los países también necesitan políticas que promuevan el valor agregado, la creación de empleo y la producción sostenible, al tiempo que permitan el acceso legal a los recursos biológicos y genéticos y el reparto justo y equitativo de los beneficios.
Las barreras de mercado determinan quién avanza en la cadena de valor
El informe concluye que los aranceles, las medidas no arancelarias, los estándares y el financiamiento desempeñan un papel decisivo en la competitividad. Los productores que buscan acceder a actividades de mayor valor a menudo enfrentan barreras significativas.
Un ejemplo es el de las alternativas naturales a los plásticos. El algodón, el yute, el cáñamo y los productos a base de papel pueden enfrentar aranceles de importación promedio de hasta el 16,1%, que a veces igualan o superan los aplicados a los productos plásticos.
El informe también destaca la carga de cumplir con las regulaciones y los estándares voluntarios de sostenibilidad. El análisis citado en el informe halló que los productores asumieron por sí solos los costos de implementación para 51 de 87 estándares revisados y los costos de certificación para 45 de 89 revisados. Ampliar la asistencia técnica, la capacidad de certificación y el acceso a financiamiento asequible podría ayudar a los pequeños productores a llegar a mercados de mayor valor.
Se puede retener más valor mediante el procesamiento y el uso circular
El informe pone de relieve las oportunidades para que las economías en desarrollo generen un mayor valor a partir de los recursos de la biodiversidad mediante el procesamiento y modelos empresariales circulares. Las ventas de BioTrade alcanzaron casi 50.500 millones de dólares en 2024, en comparación con 40 millones de dólares en 2003. Este crecimiento demuestra el potencial de la actividad empresarial basada en la biodiversidad, al tiempo que subraya la necesidad de integrar la sostenibilidad económica, ambiental y social en los modelos de negocio.
El informe también resalta ejemplos de residuos agrícolas transformados en productos comerciables. Un proyecto en Kenia convirtió más de 3.300 toneladas de hojas de piña en más de 100 toneladas de fibra apta para textiles y alrededor de 800 toneladas de compost.
Las políticas comerciales pueden apoyar los objetivos mundiales de biodiversidad
A medida que los países se preparan para revisar el progreso colectivo bajo el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad de 2026, el informe destaca que el comercio no solo debe verse como una fuente de presión sobre la biodiversidad, sino también como una forma de apoyar su uso y desarrollo sostenible.
Hace un llamado para fortalecer la capacidad productiva, mejorar el acceso a los mercados, aumentar el valor agregado, promover el uso sostenible, garantizar el acceso legal y el reparto justo y equitativo de los beneficios, obtener financiamiento asequible, mejorar la trazabilidad y la certificación, incrementar la producción circular y lograr políticas más coherentes. El informe también subraya la responsabilidad compartida a lo largo de las cadenas de valor basadas en la biodiversidad, con el apoyo de los países desarrollados, los socios para el desarrollo y las principales empresas.
En conjunto, estas medidas podrían ayudar a las economías en desarrollo a captar un mayor valor del comercio basado en la biodiversidad y, al mismo tiempo, proteger los recursos naturales de los que depende.