- El aceite de palma representó el 39,4% de la producción mundial de aceites vegetales en 2023 utilizando solo el 7,6% de la superficie cosechada de cultivos oleaginosos en el mundo.
- La producción mundial de aceite de palma alcanzó 87,9 millones de toneladas métricas en 2023, con Indonesia y Malasia representando el 82,7% del total.
- Los productos refinados constituyeron el 74% de las exportaciones de aceite de palma entre 2019 y 2023, subrayando la importancia del procesamiento con valor añadido.
- Se estima que los pequeños productores generan el 40% de la oferta mundial de aceite de palma, pero pueden enfrentar crecientes desafíos para cumplir con los nuevos requisitos de trazabilidad y anti-deforestación.
- El informe insta a los países productores a fortalecer la sostenibilidad, aumentar el valor añadido y apoyar a los pequeños productores para que se beneficien plenamente de la cadena de valor del aceite de palma.
El aceite de palma se utiliza ampliamente en aceites de cocina, alimentos procesados, cosméticos, productos industriales y biocombustibles. Desempeña un papel central en las cadenas de valor mundiales.
El informe analiza la situación actual del comercio de aceite de palma, con especial atención a los desafíos que enfrentan los países en desarrollo productores de este aceite. Destaca las ventajas de productividad de este cultivo, la creciente presión por la sostenibilidad y un entorno de políticas comerciales cambiante marcado por nuevas regulaciones ambientales.
Un cultivo de alto rendimiento domina los mercados mundiales de aceites vegetales
El auge del aceite de palma se ha debido principalmente a su productividad. Entre 2014 y 2023, las plantaciones de palma aceitera produjeron un promedio de 3,14 toneladas métricas de aceite por hectárea, más de cuatro veces los rendimientos promedio de los aceites de colza y girasol.
Como resultado, el aceite de palma representó el 39,4% de la producción mundial de aceites vegetales en 2023 a pesar de ocupar solo el 7,6% del área cosechada destinada a cultivos oleaginosos. La producción mundial de aceite de palma alcanzó 87,9 millones de toneladas métricas, más que cualquier otro aceite vegetal.
El informe señala que los mayores rendimientos pueden ayudar a reducir la presión sobre la tierra, siempre que la expansión y la conservación forestal se gestionen de forma sostenible.
El procesamiento con valor añadido impulsa el comercio
Los productos refinados representan la mayor parte del comercio internacional de aceite de palma. Entre 2019 y 2023, los productos refinados de aceite de palma representaron aproximadamente el 74% de los volúmenes globales de exportación de aceite de palma.
Indonesia y Malasia dominan este comercio. En conjunto, representaron cerca del 90% de las exportaciones mundiales de aceite de palma refinado. El informe señala que esto refleja su éxito al construir cadenas de valor integradas que añaden valor antes de la exportación.
El informe sostiene que otros países productores podrían captar más valor ampliando las actividades de refinación y procesamiento en lugar de depender principalmente de las exportaciones de aceite de palma crudo.
La presión por la sostenibilidad está transformando el sector
La rápida expansión de la producción de aceite de palma ha traído importantes desafíos de sostenibilidad. El informe resalta los riesgos asociados a la deforestación, la pérdida de biodiversidad, las emisiones de gases de efecto invernadero y las condiciones laborales.
También aboga por una mejor gestión de la tierra, una aplicación más estricta de las normas de conservación forestal y la mejora del tratamiento de los efluentes de los molinos de aceite de palma. Este residuo líquido representa más de la mitad de la masa original de los racimos de fruta fresca procesados en los molinos y puede causar riesgos medioambientales y sanitarios si no se gestiona adecuadamente.
Los pequeños productores son centrales en el sector. El informe destaca la necesidad de apoyarlos, ya que a menudo enfrentan barreras financieras, técnicas y administrativas.
Nuevas reglas comerciales aumentan los desafíos
Varias grandes economías importadoras han introducido o propuesto requisitos ambientales y anti-deforestación para los productos agrícolas, incluido el aceite de palma. Las empresas deberán demostrar cada vez más el origen de los productos y cómo fueron producidos.
El informe advierte que el cumplimiento podría ser especialmente difícil para los pequeños productores que carecen de títulos de propiedad, sistemas de trazabilidad o los recursos necesarios para cumplir los minuciosos requisitos de diligencia debida.
Para abordar estos desafíos, el informe recomienda inversión en sistemas de trazabilidad, asistencia técnica y programas de apoyo para pequeños productores. También aboga por una mayor cooperación internacional que ayude a los productores de menor escala a cumplir los requisitos de sostenibilidad y mantener el acceso a los mercados.
El reto es combinar crecimiento, sostenibilidad e inclusión
El informe sostiene que los países productores deben captar más valor mediante el procesamiento, a la vez que cumplen con las crecientes expectativas en materia de sostenibilidad. Sistemas de trazabilidad más sólidos, inversión en industrias a lo largo de la cadena y apoyo focalizado para los pequeños productores son prioridades clave.
El objetivo es ayudar a los países productores a reducir su dependencia de las exportaciones de materias primas, fortalecer la resiliencia económica y avanzar hacia segmentos de mayor valor en la cadena de valor del aceite de palma.
