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UNCTAD/PRESS/PR/2014/035
La ocupación del territorio palestino hace peligrar la viabilidad económica de la solución biestatal, según un informe de la UNCTAD
La devastación producida por las recientes operaciones militares en Gaza acelerará la regresión del desarrollo palestino

Geneva, Suiza, 3 septiembre 2014

​En el informe de la UNCTAD sobre la asistencia al pueblo palestino se explica cómo la economía del Territorio Palestino Ocupado ha perdido terreno y ha seguido ralentizándose en 2013 y 2014. Se subraya que el deterioro de la economía palestina, debido en gran medida a la situación de ocupación de su territorio, ha tenido por resultado un crecimiento débil, una posición fiscal precaria, la dependencia forzosa de la economía israelí, un desempleo masivo, la extensión y el agravamiento de la pobreza y un aumento de la inseguridad alimentaria. Las mujeres palestinas han seguido siendo las más afectadas por la ocupación, que las condena a una de las tasas de actividad más bajas y a la mayor tasa de desempleo del mundo.

El crecimiento económico en el Territorio Palestino Ocupado, medido en función del producto interno bruto (PIB), disminuyó de un promedio anual del 11% en 2010 y 2011 a tan solo un 1,5% en 2013, muy inferior a la tasa de crecimiento de la población, lo que reduce el ingreso per capita. El desempleo ha seguido siendo sumamente elevado, de un 36% en Gaza y un 22% en la Ribera Occidental, y solo uno de cada cuatro hogares estaba clasificado como "alimentariamente seguro" o con un acceso seguro a los alimentos.

En el nuevo informe se analiza la evolución reciente y se examinan las principales restricciones que afectan a la economía del Territorio Palestino Ocupado. Al haberse finalizado antes de que comenzaran las hostilidades en Gaza en el pasado mes de julio, el informe no tiene en cuenta las consecuencias económicas devastadoras de este último enfrentamiento. Sin embargo, incluso antes de las últimas operaciones militares, la economía local de Gaza estaba completamente hundida, debido sobre todo al efecto acumulado de siete años de estricto bloqueo y de las dos operaciones militares israelíes devastadoras de noviembre de 2012 y diciembre de 2008. Las consecuencias para el pueblo palestino y su economía serán graves, advierten los economistas de la UNCTAD.

La reconstrucción de la economía palestina en general y la de Gaza en particular no solo requiere una ayuda extranjera sustancial sino también renovados esfuerzos de desarrollo mediante la inversión en sectores productivos e infraestructuras esenciales, para reconstruir la base productiva. No obstante, será imposible conseguir una recuperación duradera de la economía palestina sin un esfuerzo sostenido de la comunidad internacional para poner fin a las restricciones de circulación en la Ribera Occidental y el acceso a ese territorio, y sin el levantamiento total del bloqueo que viene asfixiando la economía local de Gaza y mantiene a 1,8 millones de personas aisladas del mundo exterior. Se podría así invertir la tendencia a la regresión del desarrollo que se ha visto reforzada por las repetidas campañas militares.

Se acelera la regresión del desarrollo del Territorio Palestino Ocupado

Los siete años de bloqueo israelí han privado a la economía de Gaza de la posibilidad de recuperarse. Las exportaciones de Gaza están prácticamente prohibidas, las importaciones están estrictamente limitadas y hace años que se ha interrumpido el flujo de mercancías, salvo de los bienes humanitarios más básicos. La economía local de Gaza se ha visto sofocada además por las restricciones de las transferencias de dinero —incluso de dólares y dínares jordanos— que han atrofiado su sector bancario.

La última operación militar israelí en Gaza agrava las espantosas condiciones socioeconómicas y acelera la regresión del desarrollo en el Territorio Palestino Ocupado, un proceso por el que las fuerzas y las políticas de ocupación no solo impiden el desarrollo sino que lo revierten. Además de las muertes y los desplazamientos masivos de miles de civiles palestinos, la operación militar infligió extensos daños a la infraestructura física de Gaza. Según las estimaciones más recientes de las Naciones Unidas, más de 40.000 viviendas, 141 escuelas, 29 hospitales, docenas de fábricas y gran cantidad de tierras agrícolas cultivadas, así como la única central eléctrica de Gaza quedaron destruidas o dañadas. Las recientes comunicaciones entre funcionarios palestinos y el equipo de las Naciones Unidas sobre el terreno indican que el costo de la reconstrucción y la rehabilitación se cifra en miles de millones de dólares.

Las condiciones de vida en Gaza ya eran pésimas antes del inicio de la última operación militar, por lo que esta tendrá en la población un impacto mucho más grave que las anteriores operaciones militares israelíes. Es indispensable que la comunidad internacional base los futuros esfuerzos de recuperación y reconstrucción en el hecho de que la devastación de Gaza no se debe únicamente al último enfrentamiento, sino que tiene su origen en la ocupación continuada, el conflicto prolongado, la duración de un bloqueo férreo y las reiteradas destrucciones de la infraestructura de Gaza, como se ha venido documentando anualmente en los informes de la UNCTAD sobre la economía palestina desde 1985.

Palestinos privados de acceso a sus recursos productivos para el desarrollo en la Zona C de la Ribera Occidental

En una sección del informe de la UNCTAD se aborda el impacto de la ocupación prolongada en la Zona C (véase el gráfico) y se afirma que la falta de soberanía sobre los recursos económicos y naturales priva al pueblo palestino de la oportunidad de promover y lograr un desarrollo económico sostenible.

La Zona C abarca el 62% de la Ribera Occidental, rica en recursos naturales, que sin embargo permanece bajo pleno control israelí. El informe de la UNCTAD señala que el control israelí de la Zona C impide en la práctica al pueblo palestino usar sus propios recursos naturales y construir en sus propias tierras. El Gobierno de Israel ha reservado el 39% (más del doble de la superficie bajo control palestino en la Zona A) para asentamientos y la futura expansión de estos, el 20% para zonas militares israelíes cerradas (incluidas zonas de tiro) y el 13% para reservas naturales.

Israel prohíbe de hecho toda construcción palestina en el 70% de la Zona C, y solo reserva el 1% para la expansión palestina, restringiendo la construcción en el 29% restante. En incumplimiento de la obligación internacional de la Potencia ocupante, las políticas israelíes en la Zona C y la constante construcción y expansión de asentamientos ilegales han transformado el paisaje de la Ribera Occidental en un archipiélago de islas desconectadas, dice el informe. Además, la violencia de los colonos contra los civiles palestinos y sus propiedades impone un alto costo socioeconómico a la población palestina. Por ejemplo, solo en 2013, se denunció que habían sido quemados, arrancados o dañados 10.142 árboles productivos, según el informe.

El desplazamiento de palestinos y la demolición de infraestructura continúan

El informe de la UNCTAD indica además que, mientras continúa el desplazamiento de palestinos, el número de colonos en la Ribera Occidental aumentó de 800 en 1972 a más de 360.000 en 2012, que residen en no menos de 125 asentamientos y 100 puestos avanzados.

Paralelamente, la población palestina de la Zona C prácticamente no puede conseguir permisos para planes de desarrollo urbanístico, concedidos por la Administración Civil Israelí que conserva todas las competencias en materia de planeamiento urbanístico, zonificación y expedición de permisos de construcción. El informe indica asimismo que en los últimos cinco años se demolieron 2.224 construcciones palestinas, incluidas estructuras residenciales y escolares, mientras que fueron desplazados 2.417 palestinos de la Zona C. Solo en 2011 se demolieron 1.000 construcciones. Mientras que los palestinos tienen un acceso sumamente limitado a los recursos naturales de la Zona C, los colonos israelíes explotan libremente esos recursos, como mármol, piedra, materiales de construcción y minerales y sales del Mar Muerto.

En síntesis, las inversiones públicas y privadas palestinas están prohibidas y se deniega la soberanía sobre la Zona C. Ello acrecienta considerablemente el costo astronómico de la ocupación.

Se estima que el costo total directo e indirecto de la ocupación de la Zona C representa como mínimo el 35% del PIB palestino (3.500 millones de dólares de los Estados Unidos). En cuanto a las finanzas públicas, si los palestinos pudieran disponer de los recursos de la Zona C, los ingresos fiscales adicionales podrían reducir a la mitad el déficit presupuestario de la Autoridad Nacional Palestina. Además, la falta de control palestino de la Zona C no solo priva a la economía de tierras cultivables y recursos naturales explotables, sino que impide el desarrollo de instituciones económicas indispensables, como los bancos y otros proyectos de infraestructura.

El nuevo informe pone de relieve que la Zona C es crucial para la contigüidad geográfica de la Ribera Occidental y la viabilidad económica de la solución biestatal y necesaria para el desarrollo de infraestructura pública y para atender las necesidades de las comunidades palestinas, no solo en la Zona C sino en toda la Ribera Occidental. El informe destaca asimismo la necesidad de que todas las partes interesadas (la Autoridad Nacional Palestina, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales) establezcan políticas, estrategias, mecanismos e intervenciones coordinadas y coherentes para conseguir el desarrollo económico de la Zona C. De hecho, tanto la Zona C y la Franja de Gaza, como la Jerusalén Oriental ocupada han sido declaradas "zonas de desarrollo prioritario" por la Autoridad Nacional Palestina y la comunidad internacional debería tenerlo en cuenta al diseñar futuras intervenciones para el desarrollo.

Asistencia de la UNCTAD al pueblo palestino

En estrecha colaboración con los interlocutores palestinos del sector público y el privado, la UNCTAD continúa apoyando los esfuerzos de desarrollo económico por medio de la investigación sobre políticas, los proyectos de cooperación técnica y los servicios de asesoramiento.

En 2013-2014 la UNCTAD ha seguido reforzando la capacidad del sector privado palestino mediante su proyecto de fomento de la capacidad para facilitar el comercio palestino, destinado a consolidar la capacidad institucional del Consejo Palestino de Cargadores y extender el conocimiento de las mejores prácticas en materia de facilitación del comercio.

Además, la UNCTAD ha seguido recibiendo y formando cada año a personal del Ministerio de Economía Nacional Palestino. Los participantes pudieron conocer la labor de la UNCTAD y otros organismos y organizaciones internacionales de las Naciones Unidas en Ginebra.

La UNCTAD también ha seguido elaborando estudios de políticas pertinentes sobre el desarrollo económico palestino, ha ofrecido servicios de asesoramiento a la Autoridad Nacional Palestina y al sector privado palestino y ha cooperado con varios organismos de las Naciones Unidas aportando contribuciones a los informes y las reuniones pertinentes sobre la cuestión de Palestina.

Mapa de la Zona C
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Fuente: Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios www.ochaopt.org/documents/ocha_opt_area_c_map_2011_02_22.pdf (consultado el 27 de junio de 2014).

Informe: http://unctad.org/meetings/es/SessionalDocuments/tdb61d3_es.pdf