Las interrupciones en el Estrecho de Ormuz están provocando ondas de choque en el sistema energético mundial.
Las economías vulnerables están en la primera línea: de 75 economías —los países menos adelantados (PMA) y los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID)— 65 dependen del petróleo importado.
Para estos países, el aumento de los precios de la energía se traducirá en mayores costos y decisiones difíciles entre cubrir las facturas de combustible e invertir en servicios públicos esenciales. Esto afectará a casi 1.000 millones de personas.
Cuando se estrangula el Estrecho de Ormuz, los más pobres y vulnerables del mundo no pueden respirar.
Sin alivio, estos impactos profundizarán aún más las vulnerabilidades estructurales.



¿Cuál es el costo adicional para los vulnerables?
Consideraciones clave
- Costos aumentados: Los precios más altos del petróleo incrementan los costos de transporte y combustible, elevando el costo general de los productos.
- Inflación generalizada: Muchas economías vulnerables dependen en gran medida de las importaciones de combustibles, donde el aumento de los precios del petróleo eleva rápidamente el costo de vida. Presiones inflacionarias más generales también pueden afectar a los exportadores netos de petróleo.
- Presión fiscal: Las variaciones en los precios del petróleo aumentan la presión fiscal en las economías vulnerables importadoras netas, obligando a elegir entre proteger a los hogares de los aumentos de precios y mantener servicios esenciales e inversiones a largo plazo, incluso para el desarrollo sostenible.
- Desaceleración económica: El aumento de las facturas por importación de petróleo puede ampliar los déficits por cuenta corriente y debilitar los tipos de cambio, lo que provoca tasas de interés más altas, condiciones crediticias más estrictas y un crecimiento económico más lento, especialmente en economías con escaso margen fiscal.
Strait of Hormuz Disruptions: The burden of oil price shocks on vulnerable economies (UNCTAD/OSG/INF/2026/3)
2 jun. 2026
