El comercio global está siendo transformado por el cambio en las alianzas y políticas comerciales, la evolución de las cadenas de suministro y la búsqueda de un crecimiento resiliente. Este informe examina dos décadas de expansión comercial entre los 10 miembros de BRICS, revelando cómo evolucionan los lazos económicos y surgen nuevas oportunidades para el sur global.
BRICS debe su nombre a sus miembros fundadores: Brasil, la Federación de Rusia, India, China y Sudáfrica. Pero ha crecido hasta incluir a Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán y los Emiratos Árabes Unidos.
El informe muestra que el comercio entre los miembros de BRICS ha crecido rápidamente desde 2003, impulsado por fuertes complementariedades en recursos naturales, manufactura y tecnología, así como por un contexto global cambiante. Sin embargo, las limitaciones en la cooperación a nivel de políticas aún restringen el pleno potencial del comercio intra-BRICS, lo que resalta la necesidad de estrategias específicas para fortalecer la cooperación y crear redes comerciales más profundas.
El crecimiento del comercio intra-BRICS redefine los lazos económicos de los miembros
El comercio de mercancías intra-BRICS se ha expandido más de 13 veces desde 2003. Las exportaciones alcanzaron 1,17 billones de dólares en 2024. China sigue siendo el actor central y, junto con Brasil, India, Indonesia, Rusia y los Emiratos Árabes Unidos, representa en gran medida los flujos comerciales más dinámicos entre los miembros de BRICS.
A pesar del rápido crecimiento, en comparación con la escala económica y la capacidad comercial de los miembros de BRICS, el enorme potencial del comercio intra-bloque aún no se ha aprovechado plenamente. Por ejemplo, los miembros de BRICS representan en conjunto más de dos tercios del PIB total del sur global, mientras que el comercio intra-BRICS representa solo alrededor del 20% del comercio Sur-Sur.
Entre los 10 miembros, la dependencia del comercio intra-BRICS varía. Brasil, Rusia e Indonesia son los tres países que más dependen de los mercados de BRICS. Sus exportaciones intra-BRICS representaron más del 30% de sus exportaciones totales en 2024. Mientras tanto, cuatro de los miembros (Irán, Etiopía, Rusia e India) obtienen más del 40% de sus importaciones totales de miembros de BRICS. China es el mayor exportador e importador dentro del comercio intra-BRICS, pero su dependencia es la más baja entre los 10 miembros.
Los patrones comerciales muestran complementariedades pero también revelan retos para la transformación estructural
La rápida expansión del comercio refleja sólidas complementariedades económicas entre los miembros. Muchos miembros de BRICS muestran una dependencia persistente de las exportaciones de productos primarios, mientras importan bienes manufacturados con mayor intensidad tecnológica y de habilidades. Entre los 10 miembros, siete (Brasil, Egipto, Etiopía, Indonesia, Rusia, Sudáfrica y los Emiratos Árabes Unidos) dependen en gran medida de los productos primarios para más del 60% de sus exportaciones a otros países del bloque.
El informe advierte que esta dependencia se ha mantenido en gran medida sin cambios en las últimas dos décadas, lo que pone de relieve los desafíos persistentes de transformación estructural y diversificación de las exportaciones para algunos miembros de BRICS. También resalta que algunos países, como Egipto e Indonesia, han avanzado de forma incremental en la diversificación hacia actividades de mayor valor añadido.
Entre los miembros, China e India lideran las exportaciones manufactureras intra-bloque, mostrando ejemplos de desarrollo industrial exitoso dentro del BRICS.
La cooperación en política no se alinea plenamente con la dinámica comercial intra-BRICS
Un análisis de los aranceles bilaterales promedio ponderados por el comercio entre los miembros de BRICS muestra una disminución generalizada en los niveles arancelarios. En 2003, muchos pares de países enfrentaban aranceles en el rango del 10% al 20%, con algunos superando el 60%. Para 2021, muchos aranceles bilaterales habían caído a un solo dígito, a pesar de las diferencias sustanciales impulsadas por las políticas comerciales (como acuerdos de libre comercio) o por la estructura del comercio.
El informe también encuentra que, en el marco de trabajo comercial de BRICS, los miembros han participado en un amplio diálogo y cooperación sobre temas comerciales, incluidos la reforma de la OMC, el comercio electrónico, la facilitación del comercio y la inversión, y las cadenas globales de suministro. Sin embargo, siguen confiando principalmente en iniciativas blandas para sentar las bases de una cooperación más profunda.
El informe identifica varias barreras estructurales que pueden limitar una cooperación más profunda en materia de comercio intra-BRICS a nivel de políticas. Estas incluyen diferencias económicas, institucionales y regulatorias, expectativas divergentes, brechas de instituciones y capacidades, y factores geopolíticos.
La estrategia Trade+ ofrece un camino a seguir
El informe propone una “estrategia Trade+” que fomente la voluntad política y vincule el comercio con una variedad de otras cuestiones de política económica, entre ellas la macrofinanza, el desarrollo industrial, las políticas digitales y de datos, y el marco regulatorio. La estrategia propuesta también plantea considerar un ambicioso acuerdo o arreglo comercial BRICS, reformar el marco de comercio de BRICS y reforzar la capacidad institucional de los miembros.
Estas consideraciones de política buscan fortalecer la cooperación comercial de BRICS y abrir nuevas oportunidades. Un planteamiento así también podría aprovechar el comercio de manera más eficaz para objetivos de desarrollo más amplios, incluido el impulso de la transformación estructural y un crecimiento más resiliente para los miembros de BRICS y más allá.
El informe también recalca que ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y otras organizaciones internacionales pertinentes, aprovechando su experiencia, redes y bagaje, pueden apoyar a los miembros de BRICS para abordar las brechas institucionales y fortalecer capacidades. Esto podría contribuir a fomentar una cooperación comercial intra-BRICS más amplia, profunda y concreta.
