Un mundo de deuda 2026: el aumento de los costos de endeudamiento frena el desarrollo
Cifras clave
- 35 billones de dólares – deuda pública de los países en desarrollo en 2025.
- 995.000 millones de dólares – pagos netos de intereses sobre la deuda pública de los países en desarrollo en 2025.
- 8,1 % – proporción mediana de los ingresos públicos que los países en desarrollo destinaron a pagos netos de intereses en 2025, casi el doble que en 2010.
- 500.000 millones de dólares – ahorro anual en intereses si los países en desarrollo pagaran lo mismo que los países desarrollados por el servicio de su deuda pública.
- 51 países en desarrollo gastan más en pagos de intereses que en salud o educación.
- 3.700 millones de personas viven en países que gastan más en pagos de intereses que en salud o educación, 1.200 millones más que en 2010.
Por qué importa
La deuda pública permite a los gobiernos financiar el gasto, proteger a su población, invertir en ella y sentar las bases para un futuro mejor. Sin embargo, cuando el costo del servicio de la deuda aumenta en exceso, desplaza otros gastos, frena el desarrollo y pone en riesgo el futuro de las personas.
Esta es la realidad que hoy afronta un número creciente de países en desarrollo.
La deuda crece más rápido en los países en desarrollo
La deuda pública mundial siguió aumentando en 2025. Más de dos tercios de esa deuda están en manos de países desarrollados, que en conjunto representan menos de una quinta parte de la población mundial. Sin embargo, la deuda ha crecido más rápido en el mundo en desarrollo.
En los últimos años, el volumen de deuda pública ha crecido al ritmo de las economías, lo que ha estabilizado la relación deuda/PIB en la mayoría de los países.
La disponibilidad de financiación externa para la deuda se ha reducido, ya que los prestamistas bilaterales desviaron la asistencia para el desarrollo hacia prioridades más cercanas, mientras que los acreedores privados adoptaron una actitud más cautelosa frente al riesgo.
Esto, junto con el fuerte aumento de los costos de endeudamiento y la profundización de los mercados de capitales nacionales, ha llevado a los países en desarrollo a recurrir relativamente menos a fuentes externas para financiar su deuda pública.
Los países en desarrollo pagan más por endeudarse
Las tasas de interés de la deuda pública en los países en desarrollo son estructuralmente más altas que en los países desarrollados y han aumentado aún más debido a las respuestas de las políticas públicas y los mercados ante los recientes conflictos y crisis mundiales.
Como resultado, los costos del endeudamiento público han aumentado rápidamente, y la factura de intereses se acercó a 1 billón de dólares en 2025.
Los intereses desplazan el gasto esencial para el desarrollo
Los pagos de intereses sobre la deuda pública están creciendo más rápido que el gasto esencial para el desarrollo.
En África y América Latina y el Caribe, los gobiernos gastan más por habitante en intereses que en salud o educación.
Esto perpetúa la ya amplia brecha entre países desarrollados y países en desarrollo y pone en riesgo el futuro de una proporción creciente de la población de los países en desarrollo.
El aumento de la carga de intereses afecta a un número cada vez mayor de países en desarrollo y de personas.
Mientras que en 2010 el 24 % de la población de África vivía en países que gastaban más en intereses que en salud o educación, en 2023 esa proporción había aumentado al 65 %. En América Latina y el Caribe, pasó del 34 % al 58 % en el mismo período. Más de la mitad de la población de Asia y Oceanía en desarrollo se encuentra en una situación similar.
Si los países en desarrollo pudieran endeudarse a las mismas tasas que los países desarrollados, podrían ahorrar colectivamente unos 500.000 millones de dólares al año en intereses.
Qué se necesita para volver a encarrilar el desarrollo
Empezar por:
- Reforzar las redes de seguridad financiera mundiales y regionales.
Después, abordar los costos de endeudamiento estructuralmente más altos mediante la acción multilateral:
- Revertir la disminución de la asistencia oficial para el desarrollo.
- Ampliar los préstamos de los bancos multilaterales y regionales de desarrollo.
- Aumentar la asistencia técnica para desarrollar capacidades fundamentales.
- Impulsar la Plataforma de Prestatarios (Borrowers’ Platform) y el Grupo de Trabajo sobre principios rectores para la concesión y obtención responsables de préstamos soberanos.
Y, a nivel nacional:
- Reforzar la gestión macroeconómica y las instituciones públicas.
- Mejorar la estructura de las carteras de deuda.
- Ampliar el uso de instrumentos financieros innovadores.