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La UNCTAD propone vías para reducir la dependencia de las materias primas y lograr un crecimiento más ecológico e inclusivo

09 octubre 2023

Los países en desarrollo dependientes de los productos básicos pueden lograr un crecimiento económico sostenible e inclusivo diversificando sus estructuras económicas, haciéndolas más resistentes y preparándolas para un futuro con bajas emisiones de carbono.

© Shutterstock/kittirat roekburi | Un ingeniero trabaja en una central solar flotante.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que apoye las políticas industriales verdes en los países en desarrollo dependientes de los productos básicos, con el fin de transformar y diversificar sus economías en el contexto de la transición energética hacia un futuro con bajas emisiones de carbono.

Se trata de políticas sectoriales que reconfiguren la estructura de producción económica de un país, atrayendo inversiones para aumentar el valor añadido nacional de los países y su integración en las cadenas de suministro regionales y mundiales, con el fin de reducir la dependencia de los productos básicos, promover objetivos económicos y sociales y generar beneficios ambientales.

El Informe sobre Productos Básicos y Desarrollo 2023 de la UNCTAD, publicado el 9 de octubre, pone de relieve las medidas necesarias a escala nacional y mundial para hacer frente al triple reto del desarrollo que suponen la dependencia de los productos básicos, la desigualdad y el cambio climático.

"El camino hacia una diversificación inclusiva y más sostenible está a nuestro alcance, pero exige un firme compromiso político por parte de los países en desarrollo dependientes de los productos básicos y de sus socios para el desarrollo", declaró la Secretaria General de la UNCTAD, Rebeca Grynspan.

"Este informe presenta un enfoque holístico que puede impulsar el desarrollo sostenible, salvaguardar a las poblaciones vulnerables y contribuir a los objetivos climáticos mundiales."

Llamamiento para redoblar los esfuerzos

La UNCTAD pide que se redoblen los esfuerzos de diversificación económica en los países en los que el 60% o más de los ingresos por exportación de mercancías proceden de productos primarios, como el petróleo, el cobre y el trigo.

Esta dependencia conlleva vulnerabilidad, según el informe, que cita las conmociones económicas y políticas que han sufrido los mercados mundiales de productos básicos a raíz de la pandemia COVID-19 y la guerra en Ucrania.

También advierte que muchos países que dependen de las exportaciones de combustibles fósiles sufrirán las consecuencias de la rápida descarbonización de la economía mundial. Algunas estimaciones sugieren que para limitar el calentamiento global a 2 °C por encima de los niveles preindustriales, una proporción significativa de los recursos naturales tendrá que permanecer sin utilizar. Se trataría de un tercio del petróleo mundial, la mitad del gas natural y más del 80% de las reservas de carbón.

La dependencia generalizada de los productos básicos obstaculiza el desarrollo

La dependencia de los productos básicos es más prevalente en el mundo en desarrollo, según el informe.

Durante el período de 2019 a 2021, un 76% de los países menos adelantados, el 81% de los países en desarrollo sin litoral y el 61% de los pequeños Estados insulares en desarrollo dependían de los productos básicos, en comparación con el 13% de las economías desarrolladas.

La dependencia de muchos países en desarrollo en la exportación de productos básicos refuerza su vulnerabilidad, particularmente en países que dependen de pocos productos básicos, o incluso de un solo producto básico.

De 2019 a 2021, el cobre, el oro y el petróleo crudo representaron el 69%, el 77% y el 91% de los ingresos totales por exportación de mercancías de Zambia, Surinam e Irak, respectivamente.

La dependencia de los productos básicos está altamente correlacionada con niveles más bajos de desarrollo humano y social, lento crecimiento de la productividad, volatilidad de los ingresos, inestabilidad macroeconómica y política, así como volatilidad de los tipos de cambio.

En 2021, los países en desarrollo dependientes de los productos básicos representaban 29 de los 32 países clasificados como de bajo desarrollo humano, según el Índice de Desarrollo Humano del PNUD.

Necesidad de economías más ecológicas, diversificadas y más integradas en las cadenas de valor regionales y mundiales

La UNCTAD urge a la comunidad mundial a apoyar la diversificación económica y la agregación de valor en los países dependientes de los productos básicos para ayudarles a fortalecerse frente a las perturbaciones y la volatilidad que emanan de los mercados mundiales y que escapan al control de un solo país.

Los países en desarrollo dependientes de los productos básicos deberían ascender en las cadenas de valor mundiales, especialmente en las relacionadas con minerales fundamentales para la transición energética como el cobalto, el litio y el cobre. Esto aumentaría la resistencia de las cadenas de suministro y beneficiaría tanto a los productores como a los consumidores de productos ecológicos, contribuyendo en última instancia a mitigar el cambio climático. 

Las políticas industriales verdes, apoyadas por socios internacionales, serán fundamentales a medida que los países reconfiguren sus estructuras económicas hacia un futuro más eficiente desde el punto de vista energético y con bajas emisiones de carbono.

El informe destaca estrategias para desarrollar las capacidades productivas y tecnológicas, crear oportunidades de empleo de alta calidad, promover la cohesión social, una transición justa y la igualdad de género - ayudando a los países en desarrollo dependientes de los productos básicos a adoptar una vía de diversificación más ecológica, obteniendo más valor de sus productos básicos e integrándose más en las cadenas de suministro regionales y mundiales.

Destaca otros factores que favorecen la diversificación económica, como facilitar el acceso a los mercados, aumentar la disponibilidad de tecnología y bienes de capital, hacer más asequible el crédito y establecer zonas económicas especiales, así como un sector energético eficiente, inclusivo y confiable.

Desarrollar nuevos mercados energéticos y productos ecológicos puede ayudar a crear nuevos puestos de trabajo, aumentar los ingresos y reducir la brecha entre las zonas urbanas y rurales.

Políticas inclusivas para una transición justa

Aunque la diversificación aporta beneficios económicos al crear nuevos sectores en la economía, los distintos niveles de productividad de estos sectores también entrañan el riesgo de profundizar la desigualdad dentro de los países.

Para que la diversificación y la transición energética tengan efectos positivos en la reducción de la desigualdad de ingresos, los países deben aplicar medidas sociales que apoyen a los grupos vulnerables como parte de una estrategia de diversificación inclusiva.

El informe también subraya la necesidad de planes nacionales inclusivos para mejorar el acceso a la energía y las oportunidades de desarrollo del capital humano, como la educación, la atención sanitaria y los programas de capacitación.

Es crucial un liderazgo y una voluntad política fuerte a nivel nacional e internacional

La UNCTAD afirma que los países en desarrollo dependientes de los productos básicos necesitan un liderazgo y una voluntad política firmes para impulsar una estrategia gubernamental integral que abarque una amplia gama de ámbitos políticos con el fin de lograr una diversificación inclusiva y una transición energética.

Entre ellas figuran las políticas de comercio, industrialización, fomento de las exportaciones y la inversión, desarrollo de infraestructuras, educación, sanidad, finanzas y energía.

La UNCTAD pide a los gobiernos que lleguen a un consenso nacional sobre la diversificación económica y garanticen su aplicación más allá de la duración de los ciclos políticos.

Los países deben reforzar el capital humano mediante planes de entrenamiento y mejora de las cualificaciones para obtener nuevas oportunidades de empleo, así como crear puestos de trabajo decentes y de calidad en una estructura económica más diversificada.

El apoyo mundial es vital para el éxito de una diversificación inclusiva y baja en carbono

La comunidad mundial debe desempeñar un papel más activo a la hora de proporcionar el apoyo necesario para que las políticas industriales verdes de los países en desarrollo dependientes de los productos básicos tengan éxito.

Estos países necesitan acceder a servicios financieros de inversión y tecnologías asequibles y suficientes para aplicar políticas productivas activas y mitigar los riesgos relacionados con el cambio climático con el fin de que sus estructuras económicas sean más diversificadas, resistentes y estén preparadas para un futuro con bajas emisiones de carbono.