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Precios de los combustibles: un mismo choque petrolero, facturas muy diferentes

Traducción realizada con asistencia de inteligencia artificial.

En caso de discrepancia, prevalece la versión en inglés.

Los precios de los combustibles han aumentado de forma desigual entre las economías. Los hogares con menos recursos sufren las mayores subidas y se enfrentan a las decisiones más difíciles.

Un mismo choque petrolero no provoca las mismas subidas de precios en todas partes. Entre el 23 de febrero y el 31 de agosto de 2026, por ejemplo, el precio del diésel aumentó alrededor de un 83 % en Nigeria, frente al 9 % en Irlanda. El precio de la gasolina subió aproximadamente un 51 % en Myanmar, frente al 3 % en Suecia.

Para los hogares, las consecuencias van mucho más allá de lo que pagan por el combustible. El encarecimiento de los combustibles puede aumentar el costo de los desplazamientos al trabajo y de los productos de uso cotidiano, dejando menos dinero disponible para otros gastos esenciales.

En su Informe sobre el Comercio y el Desarrollo 2026, ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD) analiza cómo se propagan los efectos de estas presiones. El choque se origina en el aumento de los precios internacionales del petróleo, pero las políticas nacionales y la dependencia de las importaciones de energía contribuyen a determinar cómo se transmiten sus efectos.

El petróleo, entre fuertes subidas y bajadas

El conflicto en Oriente Medio perturbó el suministro de energía y disparó los precios del petróleo. El Brent, uno de los principales crudos de referencia en el mercado mundial, superó los 120 dólares por barril, cayó hasta acercarse a los 70 dólares en junio y volvió a superar los 100 dólares. Para las empresas que compran combustible, la reducción de los costos duró poco.

En septiembre, los contratos de futuros con entrega prevista hasta finales de 2026 también cotizaban por encima de los 100 dólares por barril, es decir, más de 30 dólares por encima de los niveles anteriores al conflicto, según señala el informe.

Los precios de los futuros apuntan a que el petróleo seguirá siendo caro hasta finales de 2026, lo que podría mantener elevados los gastos en combustible y transporte tanto para las empresas como para los hogares.

Energy price shock continues to affect international markets

La subida de los precios en las gasolineras

¿Cómo se trasladó el choque petrolero a los precios de los combustibles? Los impuestos, las subvenciones y los mecanismos nacionales de fijación de precios influyen en lo que pagan los conductores. Los tipos de cambio también afectan al costo de los combustibles importados.

Middle East conflict: Gasoline prices surged by up to 50% in developing economies
Middle East conflict: Diesel prices rose sharply in developing economies

Según el informe, las economías en desarrollo registraron los mayores aumentos de los precios de los combustibles. Medido en dólares, el precio del diésel subió más de un 50 % en 18 de las 25 economías presentadas. El aumento alcanzó el 82,7 % en Nigeria, el 73,6 % en el Líbano y el 66,7 % en el Perú.

Los precios de la gasolina también aumentaron considerablemente. Myanmar registró la mayor subida entre las economías presentadas, con un 50,7 %. En Nigeria, el precio de la gasolina aumentó un 48,1 %, una subida considerable, aunque muy inferior a la del diésel.

El encarecimiento de los combustibles también puede repercutir en los gastos cotidianos de los hogares. Los camiones que transportan alimentos y otras mercancías utilizan diésel. Si las empresas trasladan el aumento de los costos de transporte a sus precios, incluso quienes nunca compran combustible pueden terminar pagando más.

La dependencia de las importaciones aumenta la vulnerabilidad

Las economías muy dependientes de las importaciones de combustible sufren una presión adicional cuando suben los precios del petróleo: la energía que necesitan les resulta más cara.

Many vulnerable economies depend heavily on imported energy

En 2023, las importaciones netas de combustible equivalían a una cuarta parte del PIB de Cabo Verde y a casi una quinta parte del PIB del Líbano. En Mauritania y Liberia, superaban el 15 %. Estas cifras representan la diferencia entre el valor de las importaciones y el de las exportaciones de combustible, expresada como porcentaje del PIB de cada economía.

El aumento del gasto en importaciones de combustible deja menos recursos para importar otros productos, como alimentos, medicamentos y equipos. Los gobiernos cuyos presupuestos ya están sometidos a presión también tienen menos margen para proteger a los hogares frente al aumento de los costos.

Menos margen en los presupuestos familiares

Según investigaciones anteriores sobre las economías en desarrollo citadas en el informe, un aumento de 25 centavos de dólar por litro de combustible podría reducir el poder adquisitivo de los hogares en más de un 5 % en promedio. Los hogares más pobres disponen de menos ahorros para hacer frente a estos aumentos, lo que los obliga a tomar decisiones más difíciles sobre sus gastos esenciales.

Reducir la exposición a futuros choques requiere cambios a más largo plazo. El informe recomienda diversificar las fuentes de suministro energético e invertir en energías renovables asequibles. Señala que, en más del 90 % de los casos, generar electricidad con energías renovables resulta más barato que hacerlo con las nuevas alternativas más económicas basadas en combustibles fósiles.

Pero esas inversiones requieren tiempo. Para los hogares que ya tienen dificultades para llegar a fin de mes, la preocupación inmediata es qué gastos tendrán que recortar para hacer frente a la próxima subida de los precios de los combustibles.